¡SOS, mi jefe es un millennial! Cómo convivir y no frustrarse en el intento

Para superar la brecha generacional, tanto líderes como subordinados deben trabajar en el entendimiento mutuo y crear simbiosis entre el potencial y la experiencia. Los empleados mayores deben tomar la iniciativa de vez en cuando.

Por: Shirley Garay Solorzano

Hoy los millennials (los nacidos entre 1984 y 1996) son casi un tercio de la fuerza laboral mundial, y se espera que para el 2025 representen un 75%, de acuerdo a la consultora ManpowerGroup.

Una de las consecuencias directas es que están ocupando cada vez más puestos de liderazgo. Esto, sumado al creciente retraso en la jubilación, está ocasionando que los trabajadores de la “generación Y” se conviertan en jefes y las generaciones anteriores, en sus subordinados.

¿Cómo es el nuevo jefe?
Entre las características que definen a un jefe millennial destacan la flexibilidad, apertura, innovación y búsqueda de un sentido a todo lo que emprenden (ver gráfico).

Es comprensible, entonces, que gestionen de manera distinta que los jefes mayores. “Valoran distintos aspectos que las generaciones anteriores y su estilo de liderazgo es más situacional”, explica Arnaldo Gotuzzo, senior manager de Page Group.

Además, como se encuentran en la búsqueda constante aprendizaje, “preguntar para entender es parte de su filosofía”, afirma Sandra Cubas, gerente general de CL Selection.

Dinámica laboral y rutinas
Silvana Cárdenas, country manager de Right Management, firma de ManpowerGroup, recuerda cuando un gerente le contó: “ahora viene un nuevo jefe y quiere innovar todo. Pero siempre hemos funcionado de esta manera y nos ha ido bien”.

El millennial aún no tiene la experiencia de la que gozan los trabajadores mayores, por lo que no es raro que los últimos cuestionen las dinámicas del primero.

Así, “es importante que el jefe millennial demuestre capacidad para comprender a cada uno de sus subordinados a fin de que se sientan escuchados y trabajen en un ambiente positivo”, dice Cubas. Y hace hincapié en la importancia de que los subordinados tomen la iniciativa de vez en cuando y demuestren que también tienen interés en que la relación funcione.

En general, la “generación Y” no busca un respeto “impuesto por las jerarquías, sino que creen que el respeto se gana. Y van a proceder igual cuando se conviertan en jefes”, explica Cárdenas.


Lo fundamental es crear una simbiosis: uno colabora con creatividad y el otro, con seguridad en la toma de decisiones.

Un equipo escéptico
¿Cómo ganarse la confianza de un equipo reticente o que nunca ha tenido un supervisor menor? Para Cubas, es importante que el millennial asuma su posición con herramientas que permitan la integración: “Debe buscar la participación de todos y la colaboración y preparación de parte de la empresa”.

A esto, Gotuzzo agrega que se debe liderar con ejemplo y de manera particular, pues cada colaborador tiene un perfil y requiere un management específico.

Cárdenas concluye en que toca adaptarse a todas las generaciones. “La revolución tecnológica está desplazando muchas posiciones, el que no se adapta termina caducando en el mercado”.