Investigadores daneses encuentran donde radica el espíritu navideño en el cerebro

Durante diferentes pruebas se activaron cinco zonas cerebrales específicas en el grupo de quienes se enternecen con personajes como “Rodolfo el reno”.

Por: Redacción Gestion.pe

El “espíritu navideño” es una mezcla de sentimientos como la alegría y la nostalgia, junto con sentimientos positivos, aromas deliciosos y buena comida, lo cual cobra mayor relevancia conforme pasan los días de diciembre.

Aunque muchos consideran a la Navidad como una celebración de márketing publicitario, podría ser que el “espíritu navideño” si tenga una ubicación especifica en el cerebro humano, según un trabajo hecho por investigadores daneses.

Estos científicos hicieron uso de resonancias magnéticas para comparar los cerebros de personas que celebran estas fechas con los de aquellos que no participan de estos festejos.

Según el diario El Mercurio, el resultado forma parte de una edición de la revista científica British Medical Journal (BMJ), que, como ya es tradición, publica este mes una serie de temas alusivos a las fiestas de fin de año.

En el estudio realizado por el neurólogo Anders Hougaard y sus colegas de la Facultad de Salud y Ciencias Médicas de la U. de Copenhague, participaron diez personas con “espíritu navideño” y un número similar de individuos que bien podrían ser versiones actuales del Grinch o del desconfiado Ebenezer Scrooge, de “Un cuento de Navidad”.

A ambos grupos, todos saludables y sin haber bebido ni una gota de ponche, como aclaran los autores, se les mostraron diferentes imágenes con motivos navideños, intercaladas con fotografías con temas cotidianos.

Este procedimiento se efectuó mientras se observaban los cambios que se producían en la oxigenación e irrigación del cerebro de cada participante, a través de la resonancia.

Lo que encontraron los investigadores fue que se activaron cinco zonas cerebrales específicas en el grupo de quienes se enternecen con Rodolfo el reno. Estas son la corteza premotora y motora primaria izquierdas, el lóbulo parietal derecho superior e inferior, y la corteza somatosensorial primaria.

Tradicionalmente, todas estas áreas se asocian con la espiritualidad, los sentidos y el reconocimiento facial, entre otras muchas emociones.

Por ejemplo, explican los autores, la corteza premotora es determinante en las emociones que surgen al compartir con otros y es en esta zona en donde actúan las llamadas neuronas espejo, asociadas a la empatía.

Hougaard y sus compañeros advierten que es necesario hacer más estudios. “Estos hallazgos deben ser interpretados con precaución explican. Algo tan mágico y complejo como el espíritu navideño no puede ser completamente explicado, o limitado, solo a un mapeo de la actividad cerebral”.