OIT: Más mujeres en la gerencia de empresas, pero persisten rezagos en la alta dirección

La región tiene una posición de liderazgo global en la incorporación de las mujeres a los niveles de gestión empresarial, indica un nuevo informe de la OIT.

Por: Redacción Gestion.pe

Las mujeres de América Latina y el Caribe han registrado un importante progreso al asumir cada vez más responsabilidades en la gestión empresarial fortaleciendo su contribución al crecimiento económico, pero aún hay camino por recorrer y es evidente la necesidad de aumentar su participación en la alta dirección, donde ocupan sólo 4.2% de los puestos de directores ejecutivos (CEO), según un informe de la OIT.

El informe La Mujer en la Gestión Empresarial: Cobrando Impulso en América Latina y el Caribe de la Oficina de Actividades para los Empleadores de la Organización Internacional del Trabajo (ACT/EMP), se presentó este martes en Lima, en una conferencia que reunió a representantes empresariales y de organizaciones de empleadores de toda la región para discutir los avances logrados y los obstáculos al progreso de las mujeres en el lugar de trabajo, especialmente en los niveles directivos.

Mujeres profesionales
Con un número cada vez mayor de mujeres profesionales cualificadas, América Latina y el Caribe tienen una posición de liderazgo en el progreso hacia la igualdad de género en la gestión empresarial, dice el informe.

En la región, la tasa de participación femenina en la fuerza de trabajo aumentó al 49.7%, en 2016, desde el 48.5%, registrado en 2006, lo cual contrasta con la disminución de la tasa mundial durante el mismo período. Este es un claro indicador de que más mujeres de la región se están integrando al mundo del trabajo.

El informe muestra que el número de mujeres tituladas de la educación superior es mayor al de los hombres, en todos los países de la región donde hay datos disponibles. Hoy más mujeres ocupan cargos profesionales y de gestión media y alta.


Sin embargo, las mujeres todavía están notablemente ausentes en la alta dirección empresarial. Los datos y la investigación más recientes indican, según el informe, que la región está rezagada en la proporción de directores ejecutivos y miembros del directorio.

“Los argumentos a favor son más fuertes que nunca. La diversidad de género en todos los niveles de dirección y posiciones de liderazgo brinda una ventaja competitiva. Las empresas de América Latina y el Caribe han hecho progresos sustanciales, pero se requiere mayor atención en el nivel ejecutivo, donde sabemos que el progreso, hasta ahora, ha sido lento”, dijo la Directora de ACT/EMP de la OIT, Deborah France-Massin.

“Necesitamos crear oportunidades y las condiciones adecuadas para que las mujeres tengan éxito y mantengan el impulso creado en toda la región”, agregó.

30% de puestos es de mujeres
En la mayoría de los países de la región hasta 30% de los puestos de gerencia son ocupados por mujeres y en 19 países la proporción es de 40% o más al nivel de países de mayor desarrollo.

En Jamaica 59% de los puestos de gerencia son ocupados por mujeres, la proporción más alta del mundo, y en la región le siguen países como Belice, Islas Caimán, y Colombia con más de 50%.

Brecha salarial
Los papeles tradicionales de género en la sociedad y las mayores responsabilidades familiares de las mujeres se encuentran entre las principales barreras para el liderazgo femenino. Un indicador de ello es el número de horas dedicadas al trabajo no remunerado.
En diez países de América Latina, las mujeres dedican semanalmente entre 1.7 a 3.5 veces más horas en la realización de trabajos no remunerados que los hombres, es decir, el doble o más del triple del tiempo que los hombres contribuyen a esa labor, según el informe.


Además, persisten las brechas salariales de géneros en toda la región. Si bien las brechas se sitúan en el rango global medio, entre 0% y 45%, la ampliación de la brecha a nivel gerencial es motivo de gran preocupación. Los países con diferencias salariales relativamente pequeñas a nivel de empleados, pueden tener desigualdades muchos mayores cuando se miden los niveles gerenciales. Esta es una barrera significativa que impide a las mujeres con talento esforzarse y prosperar en puestos de alta dirección.