“Más que mantener el negocio, las empresas familiares deben cuidar el patrimonio empresarial”

La Asociación de Empresas Familiares señala que entre el 50% y 60% de empresas familiares es administrada por los hijos y el 10% solo llega a ser gerenciadas por los nietos.

Por: Redacción Gestion.pe

El presidente del directorio de la Asociación de Empresas Familiares (AEF), Samuel Dyer Ampudia, comentó que las buenas prácticas corporativas deben adoptarse a medida que la empresa familiar vaya creciendo.

De esta forma, el empresario debe ser responsable en cumplir con sus obligaciones laborales como el pago de planilla, pago de derechos, giro de cheques con fondos. Las buenas prácticas también pueden ser tener un kardex y un software contable para sus almacenes y cobranzas.

“Una cosa es tener una bodega, una ferretería, hasta un puesto de periódicos. Eso es un emprendedor. La idea (es) que estos emprendedores trabajen con buenas prácticas, sean ordenados, se formalicen y no mezclen el dinero del negocio con la familia”.

Estas prácticas, acotó, también comprenden aspectos como el pago a los proveedores y el cumplimiento de los beneficios tributarios. “El que no es moroso en su negocio generalmente no lo es en su casa”, precisó.

Protocolo de familia
Por otro lado, Dyer Ampudia precisó que la razón de ser de un protocolo de familia es que los emprendimientos familiares se profesionalicen; y que cuando los fundadores ya no estén al mando de la empresa, los sucesores la reciban con reglas claras.

“Hay que pensar en hacer una sucesión ordenada, para no entrar en las estadísticas fatales que el 50% a 60% de las empresas quiebran o cierran en la segunda generación y solo un 10% pasa a la tercera”, afirmó.

Dyer Ampudia comentó que la visión de una empresa familiar ya no es la misma de antes, cuando la familia debía mantener el negocio. “Frente a un mundo globalizado, es importante que la familia mantenga el patrimonio y siga siendo emprendedora”, agregó.

También el protocolo debe permitir que la familia deba ser flexible al cambio. “No necesariamente deben estar en un mismo negocio. Puede que en un momento tenían una cadena de ferreterías, lo venden y compran una cadena de farmacias. La idea es que el grupo tenga todo planeado con una idea de cómo manejar este patrimonio”.

Costo de un buen gobierno
Samuel Dyer Ampudia comentó que, a medida que la empresa sea mediana o grande, estas prácticas ya incluyen aspectos administrativos como manejar sindicatos o llegar a ser sujeto de crédito ante bancos y financieras.

Otras iniciativas para ser eficiente contemplan desde incorporar a miembros independientes en el directorio hasta no contar con plantillas fantasmas, y tener iniciativas de responsabilidad con el medio ambiente.

“Hacer buenas prácticas corporativas genera un costo, pero también un beneficio. Y el beneficio es más grande que el costo porque un banco no le presta jamás a un moroso”, aseguró.

La AEF, junto con el Banco Interamericano de Desarrollo, organiza hoy el II Congreso de Empresas Familiares en el Centrum Católica (Surco).