Que ser el ‘recomendado’ no arruine sus primeros días de trabajo

Acceder a un empleo por referencias es una oportunidad profesional para un trabajador siempre y cuando deje clara su independencia para desempeñar el puesto.

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Por: Redacción Gestion.pe

Expansión de España
Red Iberoamericana de Prensa Económica (RIPE)

Un director de recursos humanos recurre a una buena dosis de sorna para explicar cómo el ‘recomendado’ de un alto cargo en una empresa se pasaba buena parte de su jornada laboral recorriendo la oficina, por lo que se ganó el mote de pasivo circulante.

Los padrinos laborales han existido siempre y, que se convierta en una lacra, depende del ‘recomendado’, “se le ha de reconocer por sus valiosas contribuciones, no por cómo ha llegado”, señala Julen Ortiz de Murúa, experto en planificación estratégica de la innovación, consultor y coach.

Por méritos propios
Las buenas referencias son el acceso a un empleo que de otra manera sería difícil conseguir. Maïtena Servajean, responsable de liderazgo y consultoría de Penna, afirma que “es un medio de reclutamiento que sirve de primer filtro para la selección y, además demuestra un orgullo de pertenencia que las empresas bonifican si el recomendado finalmente es contratado”.

Sin embargo, este acceso no está exento de dificultades. Ortiz de Murúa explica que el primer día de trabajo en cualquier empresa es la prueba de fuego, “y más en el caso de ser apadrinado. El empleado deber realizar un diagnóstico diferencial y poner en valor su conocimiento y experiencia, es decir, lo que él aporta a la organización, a su jefe directo y al resto del equipo con el que trabaja”.

Este experto asegura que “esta actitud será clave para crear masa crítica y estados de opinión favorables a su desempeño profesional y personal, más allá de cómo accedió a su actual posición”.

Servajean advierte de que “el padrino debe desaparecer de la ecuación en cuanto su recomendado entra en la empresa, de lo contrario dificultará un buena integración y la opción de ser señalado por los demás por lo que es y aporta y no por ser el recomendado de”.

Crear relaciones fuertes
Uno de los peligros a los que se expone el que ha accedido a un trabajo apadrinado es que la buena o mala fama de su mentor le arrastre. Servajean hace referencia a un dicho americano, “no hay que tener una sola estrella a la que engancharse, sino varias”.

Por eso, afirma que para “evitar que el profesional caiga en desgracia es recomendable que no le relacionen con personas específicas. Ha de gestionar su carrera dentro y fuera de su equipo directo”.