¿Nuevo en la compañía? Cómo debe comportarse un ejecutivo

Se recomienda liderar la transición e identificar la cultura organizacional. Se sugiere también una política de puertas abiertas, pues habrá atención sobre los primeros pasos.

El ejecutivo debe priorizar su trabajo: mantener las puertas de su oficina abiertas y evitar llamadas personales.

Por: Luis León Romaní

Los fichajes no solo se dan en el fútbol, las empresas también apuestan por el talento externo y pueden hacer una oferta para llevarse a los mejores trabajadores en cualquier momento.

Sin embargo, ¿cuán dificultoso es para el ejecutivo desenvolverse adecuadamente en un nuevo espacio de trabajo, sobre todo durante los primeros días?

Planeación
¿Cómo empezar?, es la pregunta más importante para tener éxito en una nueva empresa. Diego Cubas, managing partner de Cornerstone Perú, destaca que el ejecutivo debe liderar su propia transición y no esperar a que la organización lo haga.

“Se necesita analizar el contexto e identificar la cultura organizacional para armar un plan. Luego debemos gestionar un mensaje. Los líderes necesitan, desde el primer día, tener un mensaje claro y efectivo”, apunta.

La base es construir relaciones y equipos de trabajo, conocer a las personas, mostrarse humilde y optimista.

“El ejecutivo debe comportarse como una ‘esponja’ y estar predispuesto a aprender y absorber los conocimientos de todos los integrantes, ya sean pares, subordinados o jefes”, comenta Ricardo Jabes, senior manager supply chain para Michael Page en Perú.

Ejecución
“Practicar la política de puertas abiertas, estar disponible y evitar llamadas de asuntos personales. Al inicio, la gente estará muy atenta de lo que estamos haciendo”, destaca Paola Chocano, directora de consultoría en Career Partners Perú.

El ejecutivo debe evitar hablar mal de la anterior empresa donde trabajaba o de su antiguo jefe. Tampoco debe criticar el trabajo de sus nuevos compañeros o miembros de su equipo.

Por último, su puntualidad y cuidado personal hablará mucho de él. Proyectar una imagen impecable y elegir la ropa adecuada es vital en las organizaciones.