Cuando los sueldos demasiados altos propician una fuga de talentos ¿Qué pasó en Google?

El proyecto del Google Car experimentó hace poco un éxodo de personal en momentos en que la compañía trataba de convertir el proyecto en un negocio real y en que nuevos rivales se esforzaban por reclutar.

Por: Redacción Gestion.pe

(Bloomberg).- El proyecto de auto de Google ha vivido en los últimos 12 meses un éxodo de personal talentoso debido a cambios de dirección, dudas en cuanto a estrategia, nuevos sueños de emprendimiento y rivales que atraen a expertos en tecnología de conducción autónoma. ¿Otra razón por la que la gente se esté yendo? Dinero. Mucho dinero.

El personal más antiguo tenía un sistema poco común que comprendía pagos muy grandes sobre la base del valor del proyecto. Para fines de 2015, las cifras eran tan altas, que varios de los miembros más antiguos ya no necesitaban la seguridad del empleo, lo cual hacía que estuvieran más abiertos a otras oportunidades, según personas familiarizadas con la situación.

La unidad de autos se convirtió en diciembre en una firma independiente llamada Waymo, y el sistema se reemplazó por una estructura salarial más uniforme, que trata a todos los empleados por igual, según una persona con conocimiento del tema.

De todos modos, el programa original se hizo tan caro que un alto ejecutivo de la empresa matriz Alphabet Inc. lo destacó el año pasado al explicar el incremento de los gastos. Una portavoz de Alphabet, el holding propietario de Google y “Otras apuestas” como la unidad de autos autónomos, se negó a hacer declaraciones.

Los pagos contribuyeron a un éxodo de personal en momentos en que la compañía trataba de convertir el proyecto en un negocio real y en que nuevos rivales se esforzaban por reclutar.

El episodio destaca la difícil transición de Alphabet de gigante de la publicidad digital a compañía tecnológica diversificada con diferentes grupos de empleados que exigían incentivos diferentes. Otras nuevas firmas, entre ellas la unidad de salud Verily, también utilizan sistemas de pagos distintos, pero aún no generan sumas enormes como el proyecto automovilístico.

El sistema heterodoxo comenzó en el 2010, poco después de que Google diera a conocer su primer vehículo autónomo. Se creó para vincular el ingreso de los empleados al desempeño del proyecto en lugar de a la máquina de dinero publicitaria de Google.

Además de los salarios, algunos empleados recibían bonificaciones y acciones, y esos beneficios se disponían en una entidad especial. Pasados varios años, Google aplicó un múltiplo al valor de los beneficios y pagó parte de estos o su totalidad. El múltiplo se basó en valuaciones periódicas de la división, dijeron las personas.

La medición precisa del valor de la división –que hizo que las bonificaciones se elevaran- no se conoce. Pero para 2015 el proyecto de autos de Google había avanzado mucho: los vehículos de Google habían cubierto más de un millón de millas autónomas; compañías automotrices como Toyota Motor Corp. y Tesla Inc. anunciaron sus propios planes de desarrollo de sistemas autónomos y los analistas pronosticaban que la tecnología transformaría la industria automotriz.

La partida de personal de la división de autos se incrementó en 2016. Algunos empleados se sentían frustrados con el ritmo de avance y tenían dudas respecto del nuevo líder, John Krafcik, mientras que otros querían crear sus propias compañías de vehículos autónomos, dijeron personas familiarizadas con el tema.

Los grandes pagos finales exacerbaron la situación porque los miembros del equipo tenían menos incentivos para quedarse, agregaron las personas.