Sunass+AFIN: el blues de la alcantarilla

G de Gestión. El problema del agua en el Perú es complejo. Aunque el trabajo de Sunass avanza, la oportunidad que representa para los privados la reforma del sector puede mejorar el estado de los servicios de saneamiento en el país.

Presidente de Sunass, Fernando Momiy.

Por: Redacción Gestion.pe

¿Puede haber realmente agua para todos en el Perú? En palabras de Fernando Momiy, presidente del consejo directivo de la Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento (Sunass), en el país hay bastante agua, pero para empezar hay que hacer un uso racional de ella.

Un segundo punto importante es que la realidad del recurso hídrico es diferente de acuerdo a la región. “El gran problema del sector saneamiento es que son 50 empresas prestadoras de servicios de saneamiento (EPS) con abastecimientos y fuentes diferentes”, comenta.

En los últimos diez años, hubo cambios en el marco regulatorio del sector saneamiento. Incluso, al día de hoy, el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento (MVCS) impulsa una reforma para que la gestión de las EPS contemplen el ingreso de inversión privada para volverlas más eficientes.

Para Momiy, se está avanzando en la prestación del servicio y en cerrar la brecha de infraestructura. Entre el 2006 y el 2012 se instalaron más de 600 mil nuevas conexiones en beneficio de dos millones de personas y las EPS ampliaron su cobertura de agua potable a un millón 848 mil personas.

Sin embargo, los logros no parecen suficientes. En un ejercicio contrafáctico, el presidente de Sunass se pregunta qué hubiera pasado si no existiera el regulador.

Responde que el deterioro en muchas empresas hubiera sido más profundo porque lo que han hecho es establecer estudios tarifarios y ponerles metas que han tenido que alcanzar en menos de un quinquenio. ¿Se están cumpliendo estas metas?

“El desarrollo es variado. Hay empresas que están bastante bien llevadas como Sedacusco, Sedapar o EPS Tacna, y otras que durante muchos años no han podido aprobar estudios tarifarios”, añade Momiy.

También señala que los factores que resultan exitosos son la buena gestión empresarial y la poca intervención política en las mismas.

Para el presidente de la Asociación para el Fomento de la Infraestructura Nacional (AFIN), Gonzalo Prialé, el estado actual del servicio de agua potable y saneamiento básicamente continúa siendo malo.

“Hay una necesidad grande de inversiones, del orden de miles de millones y la empresa Servicio de Agua Potable y Alcantarillado de Lima (Sedapal) solo es capaz de invertir unos pocos cientos de millones al año. A ese ritmo la brecha no se va a cerrar nunca”, comenta Prialé.

Considera que la ineficacia de Sedapal hace que Sunass no conceda incrementos de tarifas solicitados por la empresa pública.

“Posiblemente porque considera que esta no inspira confianza y no muestra capacidad respecto al cumplimiento de sus metas”, añade.

Brechas por cerrar
Desde finales de la década de los noventa que no hay un shock de inversiones en infraestructura de agua y saneamiento. Asimismo, desde esa misma época los sueldos en las EPS están congelados. Cerrar la brecha de infraestructura y la de conocimiento son dos de los grandes retos que tiene Sunass para los próximos años.

Para Fernando Momiy, toda la actividad económica de una ciudad –industria, comercio, industria, etc.– deriva del agua. “Si la fuente de agua se contamina, todo va a ser más caro para los ciudadanos, para las empresas y para las industrias porque hay que invertir más en descontaminar el agua”, asegura.

Si bien el 80% de tratamiento de aguas residuales está concesionado, las plantas de Taboada, La Chira y Huascacocha ya están encaminadas, además y para el 2015 el proceso de concesión de Marca II, Huachipa II y Ramal Sur ya están siendo trabajados por ProInversión.

“Nosotros quisiéramos contar con mayor participación del sector privado”, asegura el presidente de Sunass. Al respecto, AFIN propone algunas ideas a tomar en cuenta para una mayor participación en este sector.

Salir del círculo vicioso
Propuestas del presidente de AFIN, Gonzalo Prialé

Sedapal debe seguir a cargo de las plantas de tratamiento.

Que la captación de nuevas fuentes de agua y su transporte a las plantas de tratamiento sea hecha mediante asociaciones público privadas (APP). Hay que continuar con la política predominante actual.

En las plantas de tratamiento, planteamos APP integrales para tender redes, reparar otras, mantenerlas, conectar domicilios, medir consumo y facturar. Es decir, el servicio completo en tres grandes asociaciones público-privadas (APP): Lima Sur, Lima Centro y Lima Norte. Que compitan entre ellas para asegurar mejor calidad y menores tarifas del servicio bajo la regulación de Sunass.

Existe gran interés de operadores de talla internacional en participar en estos procesos como postores. La experiencia en Santiago de Chile, por ejemplo, es óptima y muestra el rumbo que debiéramos adoptar cuanto antes. Por temores políticos no se puede dejar desatendidos a tantos ciudadanos.