La brecha de inversión en agua potable asciende a cerca de S/. 10 mil millones

Fernando Momiy Hada, jefe del consejo directivo de Sunass, informó que el déficit alcanza los S/.9,918 millones. S/.4,423 millones corresponden a Sedapal y el resto a las otras 49 EPS.

<strong> Inversión. </strong> Se instalaron 505 mil nuevas conexiones de agua en el último quinquenio (Foto: USI)

Por: Redacción Gestion.pe

“Hoy la brecha de inversión en agua potable y saneamiento en el ámbito de las EPS, bordea los S/. 10 mil millones; que deberían ser destinados a mejorar los reservorios, las plantas de tratamiento de agua potable, las redes de distribución, la micromedición, el alcantarillado y el tratamiento de las aguas servidas”, enfatizó el presidente el consejo directivo de Sunass, Fernando Momiy Hada.

En efecto, de acuerdo a las proyecciones de déficit de cobertura de las 50 EPS descritas en sus Planes Maestros Optimizados (PMO) la brecha de inversión de agua y saneamiento alcanza los S/.9,918 millones, de los cuales S/.4,423 millones corresponden a Sedapal y los S/.5,495 millones restantes a las otras 49 EPS.

Balance quincenal
En el último quinquenio (2006-2011), la Sunass ha logrado que la mayoría de EPS cuenten con su PMO, que constituye la principal herramienta de gestión empresarial para planificar inversiones, sincerar tarifas y fijar metas de gestión. A la fecha 43 de las 50 EPS tiene PMO aprobados y contemplan una inversión de S/.6,761 millones.

El resultado de las inversiones ejecutadas en el referido periodo ha permitido que la instalación de 505 mil nuevas conexiones de agua, beneficiando a 1 millón 848 mil de habitantes en las zonas urbanas. En ese sentido, la cobertura de agua potable se incrementó de 79.1% a 88.1%, y la de alcantarillado pasó de 73.2% a 79.8%.

Respecto a la continuidad del servicio (horas/día) el promedio es de 18 horas de abastecimiento; el nivel de micromedición pasó de 46% a 61%, lo que ha incidido en la reducción del agua no facturada, que bajó de 43.9% a 39.2%.

En el 2011, el consumo per cápita de agua potable fue de 144.2 litros por habitante/día, mientras que en el 2006 era cerca de 163.5 litros. El descenso se debe a la mayor micromedición, pues permite al usuario controlar su consumo.