multimedia
Malestar social continúa en Francia en un clima cargado de violencia (3 de 4)

París.- Frente a un gobierno inflexible, los opositores a la reforma laboral francesa no ceden, con nuevas huelgas y manifestaciones hoy y en un clima cargado por la violencia contra la policía. El primer ministro socialista Manuel Valls reclamó "sanciones implacables" contra los manifestantes violentos que incendiaron un coche de policía en París el miércoles, y presionó a los sindicatos, llamados a "cuestionarse la pertinencia" de algunas de las manifestaciones. El jefe de gobierno dijo estar dispuesto a eliminar por la fuerza los bloqueos de puertos, refinerías y aeropuertos, teniendo como objetivo no recibir a los principales dirigentes sindicales par poner fin al movimiento, que encadena una violencia in crescendo desde marzo. "Si no hubiera habido el proyecto de ley, no habrían existido las manifestaciones ni los episodios de violencia", replicó Jean-Claude Mailly, número uno del sindicato contestatario Fuerza Obrera (FO). FO y otros sindicatos de trabajadores y estudiantes continúan reclamando la "retirada" del proyecto de ley, que consideran demasiado liberal. El presidente François Hollande descartó el martes renunciar a esta reforma, aprobada por la fuerza la semana pasada en el Parlamento a falta de una mayoría. (Foto: AFP)