• Viernes 02 de diciembre del 2016 - 06:41
  • 248 visitas

Darío Lareu, CEO de 3M, y su liderazgo porteño

CADE2016. El ejecutivo explica cómo las continuas crisis económicas que vivió su país de origen le proporcionaron la experiencia para encargarse de la región andina.

Enero del 2002 en Buenos Aires. “Argentina está quebrada. Argentina está fundida”, proclamó en su discurso inaugural el presidente Eduardo Duhalde. Reafirmaba, con sus palabras, la gravedad del colapso económico, que se acrecentó luego del “corralito” del mes anterior, por el que los argentinos no pudieron sacar sus ahorros del banco. Se produjo malestar social. “No hay nada que celebrar ni aplaudir”, agregó el mandatario de estreno.

Y tenía razón. La situación económica ya había contagiado a las industrias, sumiéndolas en una crisis no vista en muchos años. Por entonces, Darío Lareu, hoy director de 3M para la región andina, trabajaba en la filial de Argentina. “Tuvimos que au- mentar en 400% todos los precios de un día para otro. Y a la vez mantener a los clientes”, recuerda.

Ese fue uno de los más grandes desafíos que Lareu enfrentó en toda su carrera en la compañía –en la que ya tiene 23 años–. Pudo mantener, con negociaciones de por medio, a todos los clientes del área industrial de 3M , incluyendo a sus distribuidores. Aún hoy, ya en Lima, les envía correos reafirmando la amistad que formó con ellos en las horas más oscuras.

“Salimos fortalecidos y eso nos permitió llevar mejor la crisis ar- gentina del 2008”, afirma Lareu. Cuenta, además, que a partir del caso exitoso de 3M, a través del colapso económico del 2001, se realizó un paper para la Universidad de Harvard. Con toda esa experiencia ganada desde hace tres años, ocupa su cargo actual en Perú. El nuevo desafío implica alinear el trabajo de la empresa en cuatro países de culturas distintas: Paraguay, Bolivia, Ecuador y Perú.

Lareu considera que los valores de 3M y sus lineamientos de liderazgo calzan con su personalidad. Desde su cargo actual, procura inculcar a todos los empleados de la empresa los mismos valores.

“Sin trabajo en equipo, esta compañía no podría funcionar. A nivel global,
tenemos 8,000 productos en 28 divisiones, en 72 países. Tenemos que trabajar en equipo, siempre con integridad y cumpliendo nuestro código de conducta”, afirma.