¿Cómo sacarle provecho a tu tarjeta de crédito?

FOTOGALERÍA. Darle buen uso al dinero plástico no es tarea difícil, Jorge Carrillo, profesor de la Escuela de Postgrado de la Universidad del Pacífico brinda algunos consejos para tener en cuenta.

No acepte una línea de crédito mayor a la que necesita. Las entidades financieras suelen ofrecer líneas de crédito por montos mucho mayores a los que uno realmente va a utilizar, lo cual no es conveniente, ya que se incrementa nuestra “deuda potencial” y disminuye nuestra capacidad de endeudamiento futuro. Lo mejor es contar con una línea de crédito un poco mayor de lo que estimamos consumir cada mes.  
Aproveche las promociones por el primer uso de la tarjeta. Normalmente, cuando recién se obtiene una tarjetas de crédito, existen diversas promociones para incentivar la primera compra con el “plástico” nuevo, que van desde la devolución de un porcentaje importante del valor de la primera compra, hasta un bono de bienvenida que implica miles de millas o puntos del programa de beneficios.
De preferencia, utilice la tarjeta de crédito de la entidad financiera donde recibe su sueldo. De esta forma, le será más sencillo realizar los pagos mensuales de la tarjeta (hasta por internet), pudiendo incluso solicitar el pago automático desde su “cuenta sueldo” todos los meses, evitando retrasos y penalidades por mora. Además, en esta entidad es posible que le otorguen una menor tasa de interés.
Pague sus gastos corrientes (compras en supermercados, consumos en restaurantes, gasolina, recibos de luz, agua, teléfono, cable, internet, etc.) con su tarjeta de crédito en la modalidad de “crédito directo”, pagando todo a fin de mes. De esta manera, ganará millas o puntos del programa de beneficios de la tarjeta, aprovechará los descuentos y promociones de la tarjeta en los establecimientos afiliados y no tendrá que cargar tanto efectivo en la billetera (mayor seguridad).
Conozca su “ciclo de facturación” y compre sin intereses hasta por casi 60 días. En el estado de cuenta de la tarjeta aparece el rango de fechas que comprende su ciclo de facturación (por ejemplo, del 21 de mayo al 20 de junio), y si usted consume al día siguiente del último día del ciclo y en “crédito directo” (por ejemplo, el 21 de junio), esa compra la pagará todavía dentro de casi 60 días, con cero intereses (en el ejemplo, probablemente la fecha de pago sea el 15 de agosto).
Si va a realizar un consumo “fuerte” y desea pagarlo en partes, analice si le conviene comprar con la tarjeta o es mejor un préstamo personal o una línea paralela. Las tasa de interés de la tarjeta de crédito suelen ser más elevadas que las tasas de los préstamos personales o incluso que las tasas de la línea paralela de la misma tarjeta, por lo que es preferible analizar cuál conviene. Para ello, siempre debe comparar la TCEA de cada opción, que incluye todos los costos por intereses, comisiones y gastos.  
Solicite que le envíen el estado de cuenta de su tarjeta por correo electrónico, y no en físico. De esta forma, no le cobrarán la comisión por envío físico del estado de cuenta de su tarjeta. Para ello, basta con solicitarlo a la entidad financiera, ya sea por teléfono o llenando una solicitud, dependiendo de la institución.
Aproveche las compras de deuda de las tarjetas, siempre que tengan una tasa atractiva. Es usual que lo llamen por teléfono ofreciéndole una compra de deuda de tarjetas e incluso de préstamos personales, a una tasa competitiva. Esta opción le generará ahorro de dinero (por los menores intereses, comisiones y gastos), ahorro de tiempo (porque sólo se pagará una tarjeta en vez de 2 o 3 que uno pueda tener) y mayor orden (porque se tendrá una fecha única de pago).
Evite utilizar la tarjeta para disposición de efectivo. La disposición de efectivo a través de la tarjeta de crédito (en cajeros automáticos) es una alternativa muy cara, que puede implicar una tasa de interés superior al 100% anual, por lo que debe ser “el último recurso” de financiamiento, procurando pagarla cuanto antes. En vez de ello, muchas veces es mejor una línea paralela de la tarjeta o un préstamo personal, que tiene tasas más bajas.
Tenga cuidado con el uso de la tarjeta de crédito en el extranjero. Comprar con la tarjeta de crédito en el exterior implica muchas veces una comisión por el uso del “plástico” fuera del país, dependiendo de la entidad financiera. Además, cuando se compra en una moneda distinta al dólar, el tipo de cambio que se utilizará para convertir sus consumos a dólares o a soles probablemente no le convenga, ya que lo define el emisor de la tarjeta.

Por: Redacción Gestion.pe