Juicio a FIFA en Nueva York se parece a proceso contra la mafia

El caso es el primero que va a juicio a raíz de las medidas enérgicas internacionales contra la FIFA que comenzaron con un allanamiento policial antes de la madrugada en un hotel lujoso de Zúrich en mayo de 2015.

Juicio a FIFA en Nueva York se parece a proceso contra la mafia

Por: Redacción Gestion.pe

Bloomberg.- Con testigos amenazados, documentos destruidos y miembros del jurado envueltos en el anonimato, el proceso judicial que se inició este lunes en un tribunal de Nueva York tiene los ingredientes de un truculento juicio contra el crimen organizado. No lo será. Se trata de una causa por corrupción contra tres ex integrantes del organismo que rige el fútbol internacional.

Pero no le faltará dramatismo. Es probable que la declaración levante el velo de un complot global de asociación delictiva y coimas que funcionó durante más de dos decenios en los niveles más altos de la FIFA.

El caso es el primero que va a juicio a raíz de las medidas enérgicas internacionales contra la FIFA que comenzaron con un allanamiento policial antes de la madrugada en un hotel lujoso de Zúrich en mayo de 2015.

A medida que la investigación se amplió, Joseph “Sepp” Blatter, presidente durante 17 años, y otros ejecutivos de la FIFA fueron expulsados y el deporte se vio obligado a enfrentar acusaciones de que los ejecutivos embolsaron más de US$ 150 millones en pagos a cambio de derechos de difusión para los medios.

En total, se acusó a 42 personas y entidades (aunque no a
Blatter) y unas 24 de estas se declararon culpables. Están en juicio José Maria Marin, de 85 años, ex responsable de la federación de Brasil que integró en un tiempo el comité organizador de FIFA para los Juegos Olímpicos; Juan Ángel Napaut, de 59 años, paraguayo y ex ejecutivo de FIFA que fue presidente del organismo que rige el fútbol sudamericano, y Manuel Burga, de 60 años, funcionario del fútbol peruano y ex miembro de la comisión de desarrollo de FIFA. Ellos niegan haber cometido un delito.

La Copa Mundial de la FIFA es el evento deportivo más visto en el planeta y genera miles de millones de dólares en auspicios y derechos de difusión. La causa contra Marin, Napaut y Burga pondrá al descubierto el lado más sórdido del deporte.

Estados Unidos dice que los tres cobraron sobornos y coimas de empresas de medios deportivos y firmas de marketing vinculadas a los partidos, entre otros, los eventos por la clasificación para la Copa Mundial, en al menos cinco países sudamericanos.

Los fiscales alegan que el trío utilizó luego entidades financieras estadounidenses para canalizar millones de dólares a cuentas secretas en el exterior.

La justicia estadounidense tiene la intención de llamar al menos a tres testigos que están cooperando con el gobierno --dos ex empleados de marketing deportivo y un ex funcionario del
fútbol-- para describir los supuestos delitos.

La causa generó comparaciones con algunos de los celebrados juicios contra el crimen organizado que son tradicionales en el juzgado federal de Brooklyn, Nueva York.

Los fiscales no han revelado los nombres de sus colaboradores debido a los intentos de intimidar a los testigos, dicen. Se trituraron documentos, se borraron servidores informáticos y uno de los acusados ordenó retirar dispositivos electrónicos de su oficina después de ser arrestado, afirman los fiscales.

La jueza de distrito estadounidense Pamela Chen dijo que los integrantes del jurado serán anónimos y serán trasladados hacia y desde el tribunal bajo custodia, en parte debido a las preocupaciones del gobierno por la cobertura de prensa en América Latina.

Más excepcional aún fue la discusión que mantuvo el 6 de noviembre Chen con los abogados respecto de cómo manejar “cuatro nombres sensibles” que pueden surgir en el juicio.