Funcional y seductor, el brasier cumple su aniversario 100

De los US$ 30,000 millones que mueve el mercado de ropa interior en el mundo, 50% viene de esta prenda.

Por: Redacción Gestion.pe

Si una rodilla sufre al hacer deporte, ahí están las rodilleras para dar solución. Extendamos la analogía a coderas, muñequeras, collarines y un gran etcétera.

Concluiremos que a un problema de sostén o apoyo, una solución textil responde. Purita física y anatomía en acción. Pero existe en las mujeres una zona donde nada puede ser tan simple.

Porque el brasier, o sujetador, o sostén depende de la región cumple 100 años. Y cuando se trata de senos, busto o pechos aquí la etimología también depende de la geografía nos movemos en un terreno donde la fascinación ha llevado al mercado de ropa interior a crear prendas que revelen, escondan o realcen los pechos de una mujer.

Números redondos
Según el portal Business Insider, que cita varios reportes al respecto, el mercado de la ropa interior mueve anualmente US$ 30 mil millones en el mundo. De ese monto, el 50% pertenece al sector de brasieres.

Una de las marcas líderes del rubro es Victoria’s Secret, que se lleva aproximadamente US$ 5,000 millones de las ventas totales y que realiza uno de los desfiles más esperados del año donde se estrena el brasier más caro del mundo, casi siempre hecho de diamantes o alguna piedra preciosa. El último costó un poco más de US$ 10 millones.

Irónico recordar que su creadora Mary Phelps Jacob vendió su idea por US$ 1,500 luego de fallar en su comercialización.


Mujeres y momentos icónicos en el cine y el mundo pop
Desde que la idea del sostén se volvió una industria y una prenda indispensable, el diseño y la transgresión han marcado su historia.

Algunas de los modelos más recordados vienen del cine. Como el icónico brasier de leopardo que lució Anne Bancroft personificando a la femme fatale madura por excelencia, Mrs. Robinson en la película “El graduado”, o el brasier dorado de la Princesa Leia en la saga “Star Wars”, fetiche de los fans de la película.

Pero si hay un sostén grabado en la retina de la cultura popular ese es el que Jean Paul Gaultier diseñó en 1990 para Madonna. La prenda mostrada en su gira “Blonde Ambition”, terminaba en punta y pretendía transmitir la sexualidad más pura.