¿Discreción o exposición?: los tipos de corbatas que se lucen mejor según la ocasión

Mientras la seda y los colores enteros van bien en reuniones formales, los diseños variados, así como las michi, son ideales para los compromisos sociales.

Por: Sandra Vargas Gutiérrez

Una corbata puede hacer la diferencia en un outfit. Los colores, estampados, texturas y medidas generan sofisticación o frescura, los cuales deben ir acorde a la situación.

Entonces, ¿qué tipo de estas prendas se deben usar en reuniones formales o informales? ¿Cuál es la tendencia? Expertos de la moda comparten algunos consejos.

Seriedad y elegancia
En un evento corporativo, una reunión de directorio o un matrimonio, lo ideal es lucir una corbata de seda, de colores sobrios y diseños discretos.
Paula Balansky, asesora de imagen de Van Heusen, aconseja que el ancho de esta prenda sea proporcional al de las solapas del saco.

“En estas ocasiones también se recomienda usar camisas de buena tela (llana o con textura), con cuello y puños bien formados, botones de calidad, buen corte y fit”.

Por su parte, Raffaella Macciotta, brand manager de Brooks Brothers, señala que la mejor opción es usar una corbata negra, roja o azul marino, una oscura a rayas o con lunares serios.

“Además, está la opción de la corbata michi para los hombres más modernos y atrevidos”, añade.

Frescura y calma
En compromisos sociales, en la oficina o almuerzos de trabajo, se puede optar por corbatas de tendencia, con diseños variados, colores alegres, con textura o tejidas, así como las corbatas michi.


“Se pueden usar diseños muy llamativos o irreverentes en eventos sociales, no relacionados con el trabajo. En cambio, los colores estridentes van con la vida privada, no en eventos laborales”, sostiene Balansky.

Harold Michelsen, gerente de Marketing y Relaciones Públicas de H&M para Chile y el Perú, asegura que los colores en paletas neutras, como grises, azules, granate y negro van bien en el trabajo.

“En compromisos externos podemos ser más atrevidos con los tonos y las texturas, incluyendo prints que aportan personalidad”, apunta.

Distinciones en los rasgos
Al igual que otras prendas de vestir, los tipos de cor­bata pueden acomodarse mejor a ciertas tallas.

Así, por ejemplo, Macciotta comenta: “las corbatas demasiado finas van mejor en hombres altos y delgados, así como los de estatura pequeña. En tanto, los hombres más grandes deben optar por corbatas más anchas”.

Y en el tipo de camisa que acompañan las corbatas ocurre lo mismo: ciertos estilos se acomodan mejor a algunas formas de rostros.

Michelsen señala que aquellos hombres con cara estrecha deben evitar los cuellos con puntas muy cerradas, ya que aparentarán ser más delgados.

“Para solventar este efecto visual, se puede usar un cuello con apertura más ancha, como el corte italiano. Y a quienes tienen caras redondas les favorecen los cuellos con cortes más estrechos”.

Balansky, finalmente, agrega que el contraste aquí es la clave para generar equilibrio: “los cuellos alargados, con puntas marcadas, son para rostros redondos o cuello corto. Los cuellos más abiertos, con puntas redondeadas, quedan mejor en rostros alargados”.