Cuando dormir no es todo: hoteles de siete estrellas desde adentro

Transporte en helicópteros, spas y restaurantes submarinos son algunos de los beneficios que brindan.

El hotel Burj Al Arab de Dubái mide 321 metros de alto y se eleva sobre su propia isla artificial.

Por: Redacción Gestion.pe

El mercado del lujo siempre está en auge y quienes lo consumen exigen constantemente más variedad y exclusividad. Los cinco estrellas se quedan cortos y cualquier siete estrellas que se precie no puede escatimar en lujo y su transporte privado no debe dejar indiferente a nadie.

Lujo cerca al mar
El hotel Burj Al Arab de Dubái ha sido catalogado como el mejor hotel del planeta por muchos expertos hoteleros.

Se eleva sobre su propia isla artificial a 280 metros de la costa, mide 321 metros de altura y todas sus habitaciones son suites; la más pequeña de 175 metros cuadrados. Además, el servicio de transfer del hotel se compone de BMW, Rolls Royce y un helicóptero privado. Las tarifas comienzan a partir de US$1,400 por noche, incluyendo desayuno, dátiles, bombones e incluso un juego completo de productos Hermes para hombre y mujer. Este siete estrellas presume de las mejores vistas de Dubái.

Confort y gastronomía
El bienestar es una condición sine qua non. A menudo, los clientes necesitan privacidad, alejarse de grandes masas de gente. Por ello, las piscinas y spas privados son muy demandados.

Estos servicios los ofrecen hoteles como el Seven Stars Resort & Spa de Islas Turcas y Caicos, un territorio británico de ultramar dependiente del Reino Unido, donde el lujo, la tranquilidad y el cuidado son los verdaderos protagonistas.

Además, en el tema de la gastronomía de calidad destacan dos hoteles: el Conrad Rangali, en Maldivas, que permite cenar en su restaurante submarino mientras se disfruta la increíble fauna acuática nadando en los arrecifes de coral.

Y el Pangu 7 Star Hotel de Pekín, con vistas al teatro olímpico de los sueños y un diseño único con forma de dragón chino. El restaurante chino Wenqi sirve cocina tradicional cantonesa, el Karma Lounge ofrece aperitivos y actuaciones tradicionales en directo, mientras que el Happiness Lounge brinda cocteles y puros. Y en el Auspicious Garden se puede elegir entre gran variedad de comida en bufet.

Lo importante es marcar la diferencia, como hace el Belmond Villa San Michele, en Florencia, que ocupa un antiguo monasterio situado en lo alto de una colina en medio de árboles frondosos y terrazas jardín con una linda vista.

Diario Expansión de España
Red Iberoamericana de Prensa Económica (RIPE)