El arquitecto detrás del primer campo de golf público en Lima

El mexicano Agustín Pizá es el encargado del diseño y construcción de las 24 hectáreas en San Bartolo, en las que incluso niños tomarán clases gratuitas.

Honor. Pizá es considerado uno de los 25 arquitectos más sustentables.

Por: Sandra Vargas Gutiérrez

El golf promete renacer en San Bartolo , una de las principales cunas del surf peruano. En 24 hectáreas de este balneario, la Federación Peruana de Golf viene construyendo el primer campo público que ya beneficia a más de 70 niños y adolescentes de escasos recursos de la zona.

Este proyecto se inició hace siete años, cuando el Instituto Peruano del Deporte cedió el terreno a la Federación Peruana de Golf. Entonces, sus directivos contactaron al mexicano Agustín Pizá, magíster en Ciencias de la Arquitectura del Golf.

Sus más de 17 años de trabajo avalaban su experiencia con los campos de golf. Sin embargo, el instituto no contaba con presupuesto para a un arquitecto. Pero a Pizá eso no le importó, pues el propósito del campo lo cautivó. Así, sin un dólar a cambio, viajó hasta Lima para emprender el proyecto.

“Mi gran motivación fueron los niños, pues ese campo de golf no solo pretendía embellecer, sino educar. Me emocionaba la idea de aportar a que muchos niños conozcan y aprendan un deporte de caballeros”, contó.

Y a medida que el campo se iba construyendo, más niños tomaban clases ahí y Pizá se compenetraba con ellos. “Era gratificante verlos. Incluso, muchos cambiaron sus cuentas horas de fútbol por el golf”.

Pendientes
La construcción del campo público de San Bartolo finalizará en el 2017, asegura Martín Alarco, director ejecutivo de la Federación Peruana de Golf. Aún falta el sembrío en ocho hectáreas y los planes de regado.

La idea es que el próximo año este espacio cuente con una zona de práctica (hoy solo existe una pequeña), ocho hoyos y una laguna de 7,500 metros cuadrados.

Para ello es necesario el aporte de más donantes privados. Mientras tanto, Pizá está en México replicando el modelo del campo de golf de San Bartolo en unas hectáreas de Tijuana. “Este también será el primer centro público en mi país, donde los niños serán los grandes beneficiados”. Y el mexicano espera continuar replicando la iniciativa en otros lugares.