Periodista boliviana pide protección a CIDH y recrudece relación prensa-Evo Morales

Recientemente la oposición boliviana denunció tráfico de influencias en el gobierno de Evo Morales, pues arguye que una ex pareja del presidente, sin méritos profesionales, fue gerente de la empresa china CAMC que se adjudicó contratos por US$ 560 millones del Estado boliviano.

Por: Redacción Gestion.pe

(AFP) La periodista boliviana, Amalia Pando, dura crítica del gobierno de Evo Morales, pidió protección a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA, por sentirse amenazada por sus investigaciones sobre la relación sentimental entre el mandatario y su expareja Gabriela Zapata.

“He pedido protección en mi labor periodística, he pedido protección, no sé si me la concedan, pero creo que es un derecho que tengo, ante la cadena de amenazas del gobierno”, afirmó la comunicadora, desde su programa que difunde en una radio de La Paz.

Señaló que existen “amenazas de procesarnos, amenazas de arbitrariamente involucrarnos en el caso Zapata que, como saben, tienen dos protagonistas: Evo Morales y Gabriela Zapata”.

El escándalo, con condimentos de telenovela, estalló en febrero pasado, cuando se conoció esa relación sentimental y la existencia de un hijo que luego falleció.

La oposición denunció tráfico de influencias, pues arguye que Zapata, sin méritos profesionales, fue gerente de la empresa china CAMC que se adjudicó contratos por US$ 560 millones del Estado boliviano.

La periodista Pando fue convocada por un juez para que dé detalles de la entrevista que le hizo en mayo pasado a Zapata, la encarcelada expareja, en la que denunció corrupción desde un ministerio para favorecer a la CAMC.

Pando, junto a otros cinco medios, deberá entregar esa información, aunque las organizaciones de la prensa protestaron, pues arguyeron que esa autoridad judicial estaría violando principios de la libertad de prensa.

El pedido se produce en medio de un recrudecimiento de las relaciones entre el gobierno izquierdista de Bolivia y la prensa privada, mientras los opositores insisten que el caso Zapata está referido al tráfico de influencias.

Carlos Valverde, el periodista que denunció la relación Morales-Zapata, caso que afectó los planes de reelección del gobernante, se fue a fines de mayo pasado a Argentina, temeroso que lo detengan.

El vicepresidente Álvaro García llamó a varios medios que difunden información adversa al oficialismo como “una mafia de la mentira” y una “mafia político-mediática”. Antes había amenazado con encarcelar a directores y periodistas de esos medios, mientras el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, los llamó como un “cártel de la mentira”.

Entre tanto la SIP, en un comunicado, expresó “su preocupación y condenó las acusaciones de autoridades del gobierno de Bolivia contra periodistas y medios, a los que descalifica públicamente y amenaza con enviarlos a prisión”.

El presidente Morales suele llamar a los medios privados, principalmente aquellos ligados a la iglesia Católica, como sus principales opositores.