Eurasia Group: hay un "giro a la derecha" en los gobiernos de Latinoamérica

La consultora sostiene que con el fin del boom de los commodities, también llega un fin del superciclo político que lo acompañó. “Los gobiernos de izquierda que eran dominantes tenían la ayuda de recursos disponibles. Hoy, los votantes están descontentos y su exigencia por un cambio significa un giro hacia la derecha”, subrayó.

Celebración del mandatario argentino Mauricio Macri a fines del año pasado, tras ganar las elecciones (foto: AP).

Por: Redacción Gestion.pe

Diario Financiero de Chile
Red Iberoamericana de Prensa Económica (RIPE)

Entrevista a Risa Grais-Targow, directora de investigación en Latinoamérica de Eurasia Group, una de las principales consultoras del mundo.

¿Hay un cambio visible en el color político de Latinoamérica?
Sí. Tenemos el fin de los gobiernos kirchneristas en Argentina, Roussef confrontando serios problemas en Brasil, Correa bajo presión en Ecuador y Maduro en la misma situación en Venezuela. Todos esos movimientos, que eran los actores dominantes en la última década, están enfrentando problemas ahora que el contexto externo es mucho menos favorable.

¿Cómo influye el contexto externo?
Lo que hemos visto es que, con el fin del boom de los commodities, también llega un fin del superciclo político que lo acompañó en la región. Los gobiernos de izquierda que eran dominantes tenían la ayuda de recursos disponibles por el boom de los commodities. Hoy, los votantes están descontentos y su exigencia por un cambio significa un giro hacia la derecha.

¿Podría volver a producirse un cambio si el contexto económico mejora?
Creemos que vamos a ver recuperación en los precios del petróleo este año, pero no al nivel de los US$ 100 por barril del boom. Creo que el problema que los líderes latinoamericanos enfrentarán en toda la región es que el éxito económico y la salida de las personas de la situación de pobreza crearon una clase media altamente exigente.

Eso es un desafío, cuando no están los recursos para responder a esas exigencias. Los votantes quieren mejor calidad de servicios de salud y educación, todo lo cual significa dinero. Esas demandas ejercerán presión, no importa lo cómodo que esté el gobierno. Ese será un problema en el futuro.