Editorial: Perdiendo el miedo a la depreciación

En un país como el nuestro, con un tipo de cambio flotante, la tarea del BCR no es fijar el precio de la moneda, como se ha sugerido últimamente, sino atenuar cualquier movimiento abrupto en el tipo de cambio.

Por: Redacción Gestion.pe

TIPO DE CAMBIO. Tan solo el viernes pasado, el Banco Central de Reserva (BCR) tuvo que vender US$ 423 millones en el mercado cambiario para que el dólar no supere la barrera de S/. 2.9. Por este motivo, muchos expertos y empresarios salieron a felicitar al BCR por su intervención, los mismos que se vienen quejando de la depreciación del sol en lo que va del año. Sin embargo, estas personas parecen olvidar que en un país como el nuestro, con un tipo de cambio flotante, la tarea del BCR no es fijar el precio de la moneda, como se ha sugerido últimamente.

La tarea del BCR es atenuar cualquier movimiento abrupto en el tipo de cambio para mitigar los efectos adversos en el sistema financiero y dar tiempo a los implicados para tomar medidas preventivas (50% de los créditos corporativos está en dólares). Sin embargo, como es sabido, las intervenciones del BCR no deben ser de tal magnitud que reviertan la tendencia “natural” del mercado.

Claro que se puede argumentar que la situación en la que estamos no es “natural”. Las fluctuaciones del tipo de cambio son producto de un estímulo monetario “artificial” de la Fed en Estados Unidos (y de su retiro). Pero no es que solamente el BCR no deba fijar el tipo de cambio sino que tampoco puede.

Las reservas internacionales que tiene el BCR no solo sirven para reducir la volatilidad del tipo de cambio sino también para enfrentar salidas de capitales, algo de lo que el BCR debe estar pendiente dado el contexto de desaceleración en el que nos encontramos. El alza del dólar, por su parte, es un fenómeno global y, como explicó Pedro Pablo Kuczynski en un programa de televisión, “va a ser incontenible” en el mediano plazo.

Un sol más barato, además, ayudaría con la recuperación de uno de nuestros sectores más golpeados en los últimos años –el de las exportaciones- y, con eso, a estrechar la brecha de cuenta externa en el país.