Editorial: No basta con preocuparse

“El crecimiento económico no basta para reducir la pobreza, pero es un requisito indispensable”.

Por: Redacción Gestion.pe

DESARROLLO HUMANO. El Perú ha avanzado en la reducción de la pobreza extrema. Además, ha logrado progresos por encima de lo esperado en 15 de los 27 indicadores, destacando la disminución del desempleo juvenil y el incremento en la participación laboral de las mujeres. Así lo evidencia el Informe Regional sobre Desarrollo Humano 2016, elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Esta primera mirada podría llevar a pensar que lo hecho hasta el momento está bien y que no se requieren mayores cambios en las políticas que se vienen aplicando. Sin embargo, nada está más lejos de la realidad. Es urgente salir de la zona de confort, pues la mayor reducción de la pobreza se dio en el periodo del 2003 al 2013, lo cual es lógico, pues si bien el crecimiento económico no basta para lograr la reducción de la pobreza sí es un requisito indispensable y el actual Gobierno no ha estado a la altura de lo que el país requería.

Sin que pueda ser tildado de pesimista, el informe precisa que entre 1.2 millones y 1.6 millones de peruanos tienen la calidad de ultravulnerables. Es decir, no son pobres, pero están propensos a recaer en la pobreza, ya que solo tienen a su favor el factor ingresos y su empleo es vulnerable, un factor en el que aún no se han logrado los avances esperados.
Otros indicadores en donde el avance ha sido mínimo son desigualdad de ingresos, deserción escolar, tasa de homicidios, sistema pensionario, fuerza laboral con educación terciaria, agua mejorada, embarazo adolescente, energía renovable y descanso por maternidad.

Antes que preocuparse por la situación, el próximo Gobierno deberá ocuparse de los cinco factores que, a criterio del PNUD, ayudarían a disminuir la pobreza y a evitar que quienes ya salieron regresen. Para lo primero, deberá trabajar en reducir el empleo informal y mejorar la educación. Para lo segundo, su labor deberá ser darles acceso a activos, lo cual podrá conseguir fortaleciendo los programas de vivienda que tienen subvención del Estado; brindarles un sistema de cuidados a través de los programas de salud, ya sea mejorando el Sistema Integral de Salud (SIS) o ideando otro y asegurando la protección social vía la reestructuración del sistema pensionario. Los recientes cambios en el Sistema Privado de Pensiones solo demuestran que en este aspecto hay mucho por cambiar.