Editorial: Duros de convencer

“No debería haber excusas para ver un mayor número de debates técnicos sobre temas específicos”.

Por: Redacción Gestion.pe

Elecciones 2016. Las últimas encuestas dadas a conocer hasta el momento muestran un empate técnico entre los candidatos a la Presidencia Pedro Pablo Kuczynski y Keiko Fujimori, la diferencia entre ambos es mínima y la mayoría de sus votantes parece tener ya decidido por completo su voto.

Estando así el panorama, en ambos casos la labor será tratar de convencer y llevar a su lado a aquellos que por el momento declaran que aún no saben por quién van a votar. En la primera vuelta, un 18.12% de la población votó en blanco o viciado. De ese porcentaje, según la encuesta Pulso Perú, un 31% ya eligió un candidato. Sin embargo, un 24.5% aún no sabe por quién votar y un 44.5% se plantea volver a votar en blanco o viciado.

¿Se podrá conquistar a estos sectores? Sí, pero ninguno de los candidatos está trabajando para lograrlo. Las promesas populistas, los conflictos al interior de las agrupaciones, los ataques al contrincante o la firma de compromisos para generar credibilidad no sirven para ese propósito. Por el contrario, solo demuestran que la clase política peruana no ha cambiado y ratifican la decisión de quienes prefieren no darle su voto a ninguno.

Es momento de que Kuczynski y Fujimori se den cuenta de que la polarización no basta para convencer a estos sectores y lo que se necesita es un debate de propuestas que vaya más allá de la simple descripción de lo que se quiere hacer y que avance al cómo lo harán. Asimismo, es necesario presentar al equipo técnico que apoyará al candidato de llegar a la Presidencia —Kuczynski lo hizo semanas atrás y Fujimori acaba de empezar—, pues eso permitirá tener una idea más clara del camino que podrían seguir.

Ahora que ambas agrupaciones tienen destacados economistas liderando los equipos técnicos, no debería haber excusas para ver un mayor número de debates técnicos sobre temas específicos y conocer el costo de las propuestas de ambos.

Lo que aún resulta una piedra en el camino son las marchas y contramarchas de los candidatos en sus ofrecimientos que solo generan la sensación de que por ganar votos están dispuestos a cambiar sus convicciones.

Todo lo anterior podría terminar convenciendo a los indecisos a elegir una opción para la segunda vuelta o mantenerse en la duda. Tal como van las tendencias, serán estos sectores los que inclinen la balanza y le den el triunfo a alguno de los dos.