Conductores de Rolls-Royce son mucho más jóvenes de lo pensado

La razón de la relativa juventud de los actuales compradores del Rolls tiene que ver con la forma en que estos amasan sus fortunas.

(Foto: Reuters).

Por: Redacción Gestion.pe

Bloomberg.- Rolls-Royce podría no impresionar como una marca muy dinámica. Después de todo, la institución de 111 años de edad se toma su tiempo con sus señoriales autos de medio millón de dólares.

Su sedán Phantom de tres toneladas, por ejemplo, es producto de más de 800 horas de trabajo del equipo instalado en Goodwood, Inglaterra, antes de ser entregado a su dignatario designado en algún lugar exótico.

Pero según el máximo responsable Torsten Müller-Ötvös, el grueso de los compradores de la marca son sorprendentemente jóvenes.

“Estamos viendo, en ese segmento de personas de nivel ultra alto, un rápido descenso de la edad promedio”, dijo Müller-Ötvös. “Es fantástico, realmente lo es”.

En términos prácticos, esto significa que la edad promedio mundial de un cliente de Rolls-Royce es hoy de 45 años, frente a 56 hace siete años, agregó.

Es menos que la edad promedio de los compradores de autos en general, que ronda los 52 años, y también menor que la edad promedio de los compradores de autos de lujo, que es de 50 años, según datos suministrados a Bloomberg por Kelley Blue Book.

La edad promedio de quien compra por primera vez un Buick, por ejemplo, es de 59 años. Para un Cadillac, es de 52; para Mercedes-Benz, 51, y para BMW, 50, según KBB. El comprador medio de un Land Rover tiene 45 años, es el más joven de los incluidos en estos datos.

Rolls-Royce no está entre las marcas analizadas en este informe; sus cifras son internas. Bentley, un competidor más cercano a Rolls-Royce, dijo en el 2014 que la edad promedio de los compradores de su marca era de 56.2 años, aunque ese número probablemente sea menor ahora.

Consiga ese efectivo
¿Por qué es importante atraer un conjunto de compradores más jóvenes? Por un lado, esto protege contra la hipotética eventualidad de que los clientes vayan desapareciendo. Los compradores de más edad suelen ser leales a la marca, pero a medida que envejecen, su cantidad disminuye naturalmente.

De manera más inmediata, el hecho tiene que ver con la imagen de marca. Si en su mayoría son jubilados los que manejan una marca, el resto del mundo de manera inevitable la asocia con ese grupo etario. Y eso no es algo que estimule el entusiasmo por futuras compras.

Es algo bueno
La razón de la relativa juventud de los actuales compradores del Rolls tiene que ver con la forma en que estos amasan sus fortunas, dijo Müller-Ötvös.

A diferencia de décadas anteriores, cuando comprarle el auto a papá era una opción viable y respetable, el ejecutivo nota que las personas que se presentan en sus concesionarias adquirieron fortuna por esfuerzo propio.

“Ya no se trata de dinero heredado”, dijo. “La mayor parte es dinero generado por ellos mismos, personas muy jóvenes que ya están haciendo fortuna, sea en bienes raíces, la ingeniería, la TI, el sector del entretenimiento, lo que fuera”.

Esto resulta prometedor. En los últimos años, los expertos han previsto con preocupación una caída de las ventas de autos conforme los millennials empiezan a alcanzar a la generación de posguerra del mercado como los consumidores más gastadores del mundo.

La teoría era que a los millennials les importaba menos poseer cosas como casas, otras propiedades o autos y preferían poder acceder a ellas en cualquier momento que quisieran.

El éxito de los negocios de bienes compartidos como Uber, Airbnb y Rent the Runway, además de la aceleración del desarrollo de autos de conducción autónoma y otras formas de transporte urbano, parecía apoyar la idea.

Pero nuevos estudios indican lo contrario. Según J.D. Power & Associates, la participación de los millennials en la compra de vehículos nuevos en Estados Unidos en el 2014 llegó a 27%, frente a un 18% en el 2010.

Y comprenderán 40% del mercado automotor de Estados Unidos para el 2020.

*El informe clasifica a los millennials como los nacidos entre 1977 y 1994.