Segura culpa a concesionario por paralización de autopista Javier Prado

Ministro Segura dijo que no quiere “otro Kouri y otra autopista como la del Callao” respecto al proyecto. Subrayó el rol del MEF para evitar cláusulas ocultas en los contratos de concesión.

Por: Redacción Gestion.pe

La congestión vehicular en Lima se ha vuelto caótica y pone en evidencia el colapso de las avenidas en la capital. Un proyecto clave para aliviar ello es la autopista urbana de la avenida Javier Prado, que está frenado, según el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), por culpa del concesionario.

Su titular, Alonso Segura, explicó en radio Capital que el proyecto no resultó ser autosostenible y hay algunas cláusulas, que impone el concesionario, algo sospechosas.

Así, por ejemplo, señaló que existe una cláusula de ingreso mínimo garantizado, es decir, que si el privado no recupera su inversión a través del cobro de peajes, entonces el Estado tendría que pagarle.

Otra cláusula – anota Segura – es que el concesionario exige la caducidad automática de la concesión si es que el Dow Jones (un importante índice bursátil de Nueva York) retrocede en cierto porcentaje.

“Hay más ejemplos, entonces el rol del MEF es asegurar. Queremos que haya infraestructura, pero que se haga bien”, dijo en radio Capital.

Cabe recordar que en abril del año pasado, el consorcio Graña y Montero señaló que había levantado las observaciones hechas por el MEF al proyecto, cuando lo declaró inviable en octubre del 2014.

Obra pública o APP

¿Por qué no se hace la autopista directamente con recursos públicos? Segura respondió que ello es un tema que está en la cancha de la Municipalidad de Lima.

La diferencia entre una asociación público-privada (APP) y una obra puramente pública es que, en teoría, los riesgos más grandes de un proyecto son asumidos por quien tenga mayor capacidad de administrarlo. Ello, sin embargo, no se cumple en el Perú, según el titular del MEF.

“El problema que hemos corrido en el Perú es que ha habido obras de APP en que todos los riesgos los asume el Gobierno. O sea, en realidad era una obra pública disfrazada de APP y eso te sale más caro que una obra pública”, fustigó.

Para recordar

Compás de espera. El proyecto, denominado Autopista Urbana La Molina-Callao (hasta la Av. Faucett), está paralizado hace 16 años, y su inversión estimada es de US$ 800 millones, a ser ejecutados en siete tramos distintos que conectarían los dos distritos mencionados.