“Economía peruana debería estar creciendo a 7.5% sostenidamente”

Algunas malas señales para los inversionistas y la falta de reformas importantes impiden alcanzar esa tasa de avance, afirmó el economista Pablo Secada. El Gobierno podría impulsar la infraestructura y el gasoducto del sur, dijo.

<b>PBI.</b> "No veo ninguna señal de sobrecalentamiento", dijo Pablo Secada (Foto: Manuel Melgar).

Por: Redacción Gestion.pe

Luis Hidalgo Suárez
lhidalgos@diariogestion.com.pe

La economía nacional está creciendo a un ritmo de 7% (en abril, según estimados del MEF). ¿Es una tasa muy alta?, ¿puede mantenerse?
Sí puede mantenerse, nuestra economía va a seguir creciendo a tasas altas este año. En la parte macroeconómica no hay problema: la inflación está controlada, el crecimiento está un poco por encima de su potencial y la brecha de la balanza en cuenta corriente se ha abierto un poco; pero no es un gran problema, ya que están entrando muchos capitales de largo plazo, principalmente por empresas que ya están en el Perú.

Algunos temen que un crecimiento muy alto de la demanda interna cuando hay un enorme flujo de capitales hacia el país puede llevar al sobrecalentamiento. ¿Comparte esa idea?
En realidad, no. No veo ninguna señal de sobrecalentamiento; la economía se desaceleró en el cuarto trimestre del año pasado y ha empezado a caminar de nuevo. El año pasado el PBI creció (6.3%), cerca de su tasa potencial, pero en un contexto en el que en Europa había un problema de deuda muy grande. Este año Europa va a seguir mal pero mejor que el año pasado.

Además, en los últimos meses ha mejorado la confianza de los inversionistas y se está acercando (67) al punto en el que estaba antes del triunfo de Humala (75); el consumo va a seguir creciendo porque el empleo y la confianza del consumidor están creciendo.

Otra preocupación es que el actual crecimiento económico sea más por inercia, por lo que se hizo en años anteriores. ¿Percibe lo mismo?
No, porque lo que los inversionistas están viendo es cierta continuidad de las políticas económicas. Lo que sí creo que debemos tener cada vez más presente es que no se están haciendo las grandes reformas pendientes.

Para algunos esa continuidad es relativa porque, por ejemplo, se está impulsando el retorno de Petroperú a la actividad exploratoria…
Hasta ahora eso no ha afectado la confianza del empresario. Ciertamente, les preocupa y creen que es un retroceso, y creo que tienen razón, pues Petroperú está haciendo en exploración petrolera lo que en el 2002 hizo Colombia y le fue mal. Es decir, no hemos aprendido la lección.

Se refiere a la participación de 25% que se ha decidido que tendrá Petroperú en todos los lotes petroleros licitados…
Así es; además con un esquema en el que el inversionista tiene que asumir las pérdidas de la exploración (cuando no hay éxito). A eso se une lo mal que se está haciendo el gasoducto del sur y el proyecto para modernizar Talara, cuando muchos están vendiendo las refinerías porque la refinación en el mundo es hoy un pésimo negocio.

La consulta previa también afecta las inversiones…
Perupetro convocó a licitación la concesión de 9 lotes, cuando habían anunciado 36. La diferencia se explica por la consulta previa. Si bien ya publicaron las 52 comunidades donde se tiene que hacer consulta previa, la norma todavía no opera y ya pasaron dos años.

¿Todas estas malas señales pueden poner en riesgo la inversión hacia el Perú?
No se ve ese efecto hasta ahora porque hay otras cosas positivas que lo compensan. Pero la forma de ver el problema es que la economía nacional debería estar creciendo hoy a 7.5% de manera consistente, lo cual se lograría con buenas señales y reformas.

¿Y qué reformas podría impulsar este Gobierno para mantener el crecimiento económico sostenido a mediano y largo plazo?
Posiblemente, la gran reforma que haría este gobierno sería la del Servicio Civil (carrera pública). Las reformas que veo viables en lo que resta de gobierno son infraestructura (Longitudinal de la Sierra, los trenes, aeropuerto del Cusco y el gasoducto del sur) e innovación. En ambos casos necesitan contratar asesores por concurso . Pero las reformas urgentes, que no veo que se hagan, son el fortalecimiento de las instituciones (una reforma electoral de fondo); la laboral (Ley del Trabajo), educación e innovación.

¿Por qué no se hacen esas reformas?
Como la economía y el empleo están creciendo rápido y la situación mejora, se entra en una situación de total complacencia, y los políticos en lugar de sacar adelante las reformas están aprobando leyes intrascendentes, pensando en lo que dijo o no Nadine, en fastidiar a Susana. No hay voluntad ni fuerza política para sacar esas reformas.

¿Cuál es la consecuencia de no hacer esas reformas?
Que la economía no crecería a 7.5% anual sostenidamente ni se reduciría la pobreza al ritmo que se podría. Y cuando se agote la recuperación del desastre de los 70 y 80 se crecerá a tasas de 5% o 4%.