OCDE: cómo mejorar la educación y formación vocacional en el Perú

Un estudio de la OCDE demuestra que los programas e instituciones actuales de educación superior y técnico-profesional no están consiguiendo satisfacer las necesidades del Perú. Aquí sus recomendaciones.

Por: Redacción Gestion.pe

El sistema de formación y educación del Perú enfrenta retos significativos que necesitan ser abordados para que el país alcance sus metas de desarrollo social y económico, dijo la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

En su informe Competencias más allá de la escuela – Políticas de educación y formación ocupacional, la OCDE reconoce que la Educación Superior y Técnico-Profesional son cruciales para desarrollar una mano de obra altamente cualificada.

En él se pone de manifiesto que Perú cuenta con un amplio abanico de programas de educación superior y técnico-profesional, con más de 2,000 instituciones técnicas y universitarias, en su mayor parte privadas, y unas tasas de matriculación que crecen de forma constante.

Aunque los peruanos han demostrado un vivo interés por desarrollar sus competencias y algunos programas de educación y formación profesionales ofrecen una enseñanza de alta calidad, el nuevo estudio de la OCDE demuestra claramente que los programas e instituciones actuales no están consiguiendo satisfacer las necesidades del país.

Mediante una combinación de políticas públicas bien diseñadas e inversiones estratégicas, se podría orientar mejor a las instituciones que imparten estos programas hacia ofertas de alta calidad, facilitar la transición de los alumnos por las diferentes etapas educativas y profesionales, empoderar a los alumnos y ampliar el acceso a grupos que actualmente no pueden participar por limitaciones económicas o de otro tipo.

Para tal fin, la OCDE brindó las siguientes recomendaciones incluidas en su informe.

Mejorar la homologación entre la oferta de programas de educación y formación vocacional (VET) y las necesidades de la economía.
Un desafío clave de cualquier sistema VET es garantizar que la oferta de programas atienda las necesidades de los empleadores que buscan habilidades adecuadas y los estudiantes que quieren buenos trabajos.

En el caso del Perú, revisiones internas y externas y análisis del mercado laboral han confirmado una falta de homologación entre la oferta de programas VET y las necesidades de dicho mercado. Específicamente, el sistema tiene una escasez de oferta de egresados en ciencia, matemáticas e ingeniería; además, tiene una sobreoferta de egresados en contabilidad y administración. ¿Qué hacer? Estas son las recomendaciones de la OCDE:

Garantizar la calidad entre todos los programas VET.
El sector VET del Perú carece de un adecuado sistema de garantía de calidad para asegurar una coherencia entre los programas y proveedores. Como resultado, hay gran variabilidad en la calidad de programas en particular, que afecta a estudiantes y empleadores por igual. Si bien algunos programas dotan a los estudiantes con habilidades técnicas y académicas pertinentes y facilitan la transición de los estudiantes hacia buenos empleos, muchos programas no lo hacen. ¿Qué hacer? Estas son las recomendaciones de la OCDE:

Construir puentes de educación y formación vocacional para estudiantes.
La amplia disponibilidad de programas de educación técnica es notable, pero muchos de ellos existen en silos, limitando la habilidad del estudiante para avanzar de forma académica y obtener un título universitario, e incluso para pasar de un sector a otro.

La falta de caminos claros desde programas técnicos a una educación superior, y entre los diferentes tipos de educación técnica, tiene varios efectos negativos. Esto representa un derroche de recursos, en tanto los estudiantes tienen que volver a tomar (y pagar por) cursos que ya han visto. ¿Qué hacer? Estas son las recomendaciones de la OCDE:

Reducir las desigualdades en acceso a VET de alta calidad.
Muchos peruanos aún no pueden acceder a programas de formación y educación de alta calidad, dejándolos mal preparados para contribuir a una economía que requiere talento y se basa en tecnología. Los estudiantes que no siguen una educación superior (cerca de dos tercios de la población joven) tienen oportunidades limitadas de desarrollar habilidades que tengan valor para el mercado laboral en la economía formal. ¿Qué hacer? Estas son las recomendaciones de la OCDE:

Fortalecer y ampliar servicios de orientación profesional.
Los estudiantes carecen de información adecuada sobre carreras y sobre el costo y ganancias para programas de estudio en particular. Para que los mercados de educación funcionen bien, necesitan consumidores inteligentes que requieren programas de alta calidad con sólidos resultados de mercado laboral. Las brechas de información entre estudiantes y las personas que buscan empleo pueden exacerbar los problemas de homologación y equidad en los mercados de educación. ¿Qué hacer? Estas son las recomendaciones de la OCDE: