Las fugas en el vaso de leche y sus cifras que deben preocupar al gobierno de PPK

“Tal como está focalizado el programa casi 1 millón de familias que sí cumplen con los requisitos no son beneficiarias del Programa del Vaso de Leche”, advierte ComexPerú.

Por: Redacción Gestion.pe

La Sociedad de Comercio Exterior del Perú (ComexPerú) advirtió que hay evidencia de que los recursos asignados a los programas sociales en el Perú no llegan a quienes más lo necesitan y un ejemplo es el Programa del Vaso de Leche (PVL), que tiene 32 años de creado pero en todo ese tiempo no ha hecho más que dilucidar sus falencias.

Indicó que según la Encuesta Nacional de Hogares (Enaho) del 2015, el PVL fue percibido por 1’066,122 hogares a nivel nacional y de acuerdo con el Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis), su primera prioridad deberían ser los niños entre 0 y 6 años, y las madres gestantes o en período de lactancia; y como segunda prioridad debería atender niños entre 7 y 13 años, adultos mayores y personas afectadas por tuberculosis.

Los hogares beneficiarios del PVL, además de lo anterior, deben cumplir con un requisito indispensable: estar categorizados como pobres o pobres extremos en términos monetarios.

“Sorprendentemente, resulta que, del total de hogares beneficiarios, tan solo un 9.7% es pobre extremo, un 30.7% es pobre y, por más cruda que parezca la realidad, un 59.6% no son pobres. Es decir, 6 de cada 10 hogares que reciben dicho programa alimentario no deberían hacerlo, pues no cumplen con el requisito principal”, denunció el gremio empresarial.

Si a esto se suma que los 10,783 hogares que no incluyen a niños entre 0 y 13 años, así como adultos mayores o madres gestantes o en período de lactancia entre sus miembros, entonces el total de filtración sería de un 59.8% , lo que significa 638,011 familias.

Según ComexPerú, a situación se torna aún peor si consideramos que Lima, que constituye un 22.7% de los hogares beneficiarios, presenta un 74.9% de filtración, y los departamentos de Madre de Dios (91.7%), Tumbes (90.9%) e Ica (89.1%) evidencian los más altos ratios de filtración.

Por su parte, Cajamarca, el segundo departamento en términos de beneficiarios y el primero en niveles de pobreza, posee la menor tasa de filtración a nivel nacional (28.7%), pero esta es aún alta.

Infiltrados
El análisis del gremio empresarial señala que un 87% de los jefes de hogar de las familias infiltradas se encuentra empleado o posee un negocio propio y, como si no fuese suficiente, 36,926 de ellos se desempeñaron como empleadores.

Además, en promedio, los hogares infiltrados generan un ingreso neto mensual de S/ 2,412 y dos miembros del hogar lo perciben.

“Particularmente, un 83.3% de dichos hogares percibe ingresos familiares por más de S/ 1,000 mensuales, un 48.6% más de S/ 2,000 y un 12.8% más de S/ 4,000, por lo que queda claro que estamos en una situación crítica en lo que a focalización se refiere”, puntualizó.

Adicionalmente, la situación de este programa se torna más alarmante aún si analizamos las condiciones de vida de estas familias, pues el 72.5% vive en casas propias, cuentan con agua y desagüe (65.6% y 55.9%, respectivamente), y con alumbrado eléctrico (93.2%).

Esta situación se vuelve más agobiante aún si consideramos que un 33.7% de los hogares infiltrados destina parte de su presupuesto para televisión por cable, un 14.9% posee teléfono fijo, un 13.1% cuenta con internet y un 89% tiene al menos un celular.

“No es un delito contar con estos servicios, sino que estos hogares no deberían ser beneficiarios del PVL. Tal como establece su reglamento, el objetivo de este programa es mejorar el nivel nutricional de los sectores más pobres que, por su precaria situación económica, no están en condiciones de atender sus necesidades elementales, pero queda en evidencia que tal escenario dista mucho de la realidad”, dijo Comex.

Finalmente, señala que en un contexto de gasto social en ascenso y mayor cobertura de los programas sociales, “urge redefinir el PVL y otros programas, sus sistemas de focalización y, principalmente, comenzar a mirar a la pobreza como un fenómeno multidimensional que requiere mucho más que buena voluntad y soluciones tradicionales”.

“Tal como está focalizado el programa casi 1 millón de familias que sí cumplen con los requisitos no son beneficiarias del PVL y, como consecuencia de estas filtraciones y con el nivel de presupuesto actual, más de medio millón se estarían quedando fuera”, enfatizó.