Estímulo impositivo a multimillonarios chilenos de la era de Pinochet se encuentra bajo ataque

El intento de la presidenta Michelle Bachelet de despojar a las empresas chilenas de un incentivo fiscal que instrumentó el dictador Augusto Pinochet despertó la ira de los multimillonarios del país.

(Foto: Reuters)

Por: Redacción Gestion.pe

(Bloomberg) El intento de la presidenta Michelle Bachelet de despojar a las empresas chilenas de un incentivo fiscal que instrumentó el dictador Augusto Pinochet hace tres décadas podría haber despertado la ira de los multimillonarios del país, pero el mercado de bonos lo adora.

Bachelet dio a conocer el mes pasado un proyecto de ley que elimina una disposición que permitía a las empresas no pagar impuestos sobre hasta US$5,000 millones de ganancias reinvertidas por año.

El proyecto se inscribe en el intento de la mandataria de cerrar el déficit presupuestario e impulsar el gasto en educación. Los multimillonarios Roberto Angelini y Eliodoro Matte, presidentes de las dos mayores compañías de celulosa del país, dicen que la propuesta hace que se corra el riesgo de que las empresas dejen de invertir.

Los bonos de Chile con denominación en dólares han subido 2% conforme se especula que la eliminación de la exención impositiva, que ha privado al gobierno de US$25,000 millones en la última década, hará crecer la recaudación en un país que se ubica cerca del último lugar en ingresos fiscales entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos. El costo de asegurar deuda chilena contra un impago en el mercado de permutas de riesgo crediticio cayó a su mínimo en 11 meses ayer.

“Lo considero algo muy positivo”, dijo Bianca Taylor, una analista de crédito soberano de Loomis Sayles, en entrevista telefónica desde Boston. “Si Chile juega bien sus cartas en esta reforma , si los planos fiscal y educativo avanzan de manera bien planificada, podría ser el primer paso de una salida de la canasta de mercados emergentes”.

Recaudación impositiva
La exención impositiva conocida como FUT, que el gobierno de Pinochet instrumentó en 1984 para reanimar la inversión luego de un derrumbe bancario dos años antes, crea un incentivo para invertir al permitir a los accionistas postergar el pago del impuesto a las ganancias que no se retiran. Los accionistas también pueden posponer el pago de impuestos sobre el dinero que reinvierten en otras compañías.

La recaudación impositiva de Chile de 2011 equivalió al 21% del PBI del país, el segundo nivel más bajo entre 34 países de la OCDE .

Angelini, el presidente de Empresas Copec SA, dijo el mes pasado a inversores en Santiago que el estímulo fiscal le ha permitido a la compañía invertir US$18,000 millones en 30 años.

El gasto destinado a mejorar la educación “no puede hacerse a expensas de desacelerar la capacidad emprendedora del país”, dijo. “Coincidimos en que es necesario hacer un esfuerzo como país en lo que respecta a la educación. Sin embargo, debemos hacerlo sin sacrificar lo que tanto nos ha costado construir”.

Por su parte, el ministro de Hacienda, Alberto Arenas , dijo en una entrevista del 6 de mayo que la inversión no se verá afectada como consecuencia del proyecto impositivo. “La reforma no afectará la inversión porque, en definitiva, los buenos proyectos encontrarán financiamiento”, agregó.