Economías emergentes agregarían US$ 3.7 billones a su PBI con uso de finanzas digitales

La adopción y uso generalizado de las finanzas digitales podrían aumentar el PBI de todas las economías emergentes en un 6%, o un total de US$ 3.7 billones, para el año 2025. ¡Ese es el tamaño de la economía de Alemania!

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Por: Redacción Gestion.pe

Hoy en día dos mil millones de personas y 200 millones de micro, pequeñas y medianas empresas en economías emergentes no tienen acceso al ahorro y al crédito. Incluso las que sí tienen tienen con frecuencia que pagar altas tarifas por una gama limitada de productos. Como resultado, el crecimiento económico languidece.

Sin embargo, la solución está en manos de la gente: un teléfono móvil. Las finanzas digitales (pagos y servicios financieros suministrados a través de teléfonos móviles e Internet) podrían transformar las vidas y las perspectivas económicas de las personas, empresas y gobiernos de todo el mundo en desarrollo, impulsando el PBI y transformando el sueño de la inclusión financiera en una realidad.

Un nuevo informe del McKinsey Global Institute (MGI), “Finanzas digitales para todos: impulsando el crecimiento inclusivo en economías emergentes”, es el primer intento de cuantificar el impacto total de las finanzas digitales. Además de la extensa elaboración de modelos económicos, el informe hace uso de los resultados de visitas de campo a siete países (Brasil, China, Etiopía, India, México, Nigeria y Pakistán), y de más de 150 entrevistas a expertos. También establece las condiciones clave que hay que cumplir para aprovechar los beneficios.

La investigación concluye que la adopción y uso generalizado de las finanzas digitales podrían aumentar el PBI de todas las economías emergentes en un 6%, o un total de US$ 3.7 billones, para el año 2025.

Este es el equivalente de añadir al mundo una economía del tamaño de Alemania, o una que sea más grande que todas las economías de África. Este PBI adicional podría crear hasta 95 millones de nuevos puestos de trabajo en todos los sectores de la economía.


Muchas partes interesadas se beneficiarían. Las finanzas digitales podrían proporcionar acceso a servicios bancarios a 1,600 millones de personas, de las cuales más de la mitad serían mujeres. Además se podría otorgar de manera sostenible unos US$ 2.1 billones adicionales en préstamos a particulares y pequeñas empresas, en tanto los proveedores obtienen nueva capacidad para evaluar el riesgo crediticio de un grupo más amplio de prestatarios.

Los gobiernos podrían ganar US$ 110,000 millones al año al reducir pérdidas en gasto público y recaudación de impuestos. Los proveedores de servicios financieros también se beneficiarían al ahorrar US$ 400,000 millones anuales en costos directos mediante el cambio desde cuentas tradicionales a las digitales, que pueden ser de 80% a 90% menos costosas de mantener. Al ampliar su base de clientes, los proveedores aumentan las oportunidades de ingresos y podrían aumentar de forma sostenible sus balances hasta por US$ 4.2 billones.

El potencial económico varía de forma significativa dependiendo de la posición de partida de un país. Los países de menores ingresos como Etiopía, India y Nigeria tienen el potencial más grande, con la posibilidad de añadir 10%-12% a su PBI, teniendo en cuenta los bajos niveles de inclusión financiera y pagos digitales hoy en día. Pakistán tiene un potencial de PBI algo menor, de 7%. Países de ingresos medios como Brasil, China y México podrían añadir 4%-5% al PBI, también un impulso sustancial.

Los pagos digitales y servicios financieros son parte de la infraestructura vital de una economía moderna, permitiendo a las personas, empresas y gobiernos realizar transacciones de forma barata y eficiente. La oportunidad potencial de negocio es grande para una serie de empresas, incluyendo bancos, compañías de telecomunicaciones, proveedores de pagos, startups de tecnología y finanzas, minoristas y otros. En la mayoría de los países, es aún un misterio saber qué actores dominarán el sector.

La oportunidad de acelerar el crecimiento inclusivo podría resolverse rápidamente y sin necesidad de grandes inversiones en costosa infraestructura adicional. Los teléfonos móviles son el elemento revolucionario que hace todo esto sea posible. En el 2014, casi el 80% de adultos en economías emergentes tenía un teléfono móvil, mientras que solo el 55% tenía cuentas financieras. Casi el 90% de personas en economías emergentes tiene acceso a una red, y la proporción de los que tienen cobertura 3G o 4G está creciendo.

Para aprovechar la oportunidad, los líderes de gobierno y las empresas tendrán que hacer un esfuerzo concertado y coordinado. Se requieren tres componentes básicos: una infraestructura móvil y digital generalizada, un entorno empresarial dinámico para servicios financieros y productos de finanzas digitales que cumplan con las necesidades de las personas y pequeñas empresas en formas que sean superiores a las herramientas financieras informales que se utilizan hoy en día.

Un amplio uso de las finanzas digitales tiene el poder de transformar las perspectivas económicas de miles de millones de personas e inyectar un nuevo dinamismo a las pequeñas empresas que hoy en día ven sus planes frenados por falta de crédito. En lugar de esperar que surja una generación de ingresos y que los bancos tradicionales extiendan su alcance, las economías emergentes tienen la oportunidad de utilizar las tecnologías móviles para proporcionar servicios financieros digitales para todos, desbloqueando rápidamente las oportunidades económicas y acelerando el desarrollo social.