Déficit fiscal mayor al 3% del PBI por más de dos años afecta grado de inversión del Perú

ENTREVISTA. Carlos Augusto Oliva Neyra, director del Banco Central de Reserva y ex viceministro de Hacienda, advirtió que medidas propuestas por candidatos presidenciales podrían generar desequilibrios fiscales.

Carlos Oliva, director del BCR. (Foto: USI)

Por: Redacción Gestion.pe

El funcionario considera que hay que tener cuidado con prometer medidas que podrían generar desequilibrios fiscales. Advirtió que bajar el IGV automáticamente crecerá la recaudación es muy riesgoso.

Hoy se discute si las cuentas fiscales están en riesgo. ¿Cuál es la situación de la caja fiscal?
Estamos proyectando un déficit del 2.2% del PBI para este año, que sería quizá un poco mayor el próximo. Es un déficit bastante manejable para el país dado que tenemos niveles de deuda bastante bajos, somos grado de inversión y tenemos una serie de herramientas para financiarlo. No hay que tenerle miedo al déficit fiscal.

¿Qué pasaría si, en caso el 2016 fuera más difícil de lo proyectado, el déficit se hace más grande?
Más allá de eso, sí creo que se encendería algún tipo de luz ámbar en los mercados internacionales. Ya no es muy común ver países que puedan mantener déficits por encima del 3% durante dos o tres años.

Los candidatos presidenciales, sin embargo, tienen varias propuestas que podrían alterar el equilibrio fiscal…
Cuando se dice que tenemos plata, eso ya cambió. Podemos sostener la situación tal como está proyectada, pero cualquier cosa adicional que se le quiera poner a esto, como una bajada de impuestos u otro tipo de medidas, hay que mirarla con otros ojos. No es lo mismo bajar impuestos cuando tenemos un superávit que ahora con déficit.

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En este contexto de menores ingresos, ¿ya se puede disponer de una parte del Fondo de Estabilización Fiscal (FEF)?
Ya podemos usar 0.7% del FEF el próximo año. Estamos en una situación en que se gatilla. Los ingresos fiscales van a caer 1 punto del PBI,por lo que se puede usar 0.7 puntos. Ahora, lo que sí me parece muy audaz es plantear usar todo el FEF para unos proyectos que nadie sabe siquiera cuáles son. Esto (el FEF) no es un fondo de infraestructura.

¿Cree que se deben mantener los candados legales para el uso del FEF y que no financie todo el déficit?
Lo ideal es que las reglas para usar el FEF se mantengan como hasta ahora. Cualquier proyecto adicional del Ejecutivo o los candidatos podría generar nerviosismo, sobre todo si no hay una contraparte clara de para qué vas a usarlo. Es algo que los candidatos deberían dar una segunda revisada, porque no tiene mucho sentido gastar los ahorros que puedes necesitar en otro momento y la cosa puede ser más complicada.

¿Usar todo el FEF pondría en riesgo el grado de inversión?
Cualquier déficit sostenido por dos o tres años arriba del 3% del PBI definitivamente te afecta el grado de inversión, porque hace que la deuda/PBI crezca mucho más de lo que está planeado.

Si con el estimado de déficit del MEF de 2.5% del PBI se va a pasar de 20% a 25% de deuda en tres años; si el déficit fuera de 3.5%, pasarías de 20% a 30%. Ahí si te diría que lo más probable, casi seguro, es que te bajen el grado de inversión.

El mes pasado el ministro Segura dijo en el Congreso que quería presentar una propuesta para utilizar parte del FEF. ¿Sería conveniente?
No he escuchado las declaraciones, no he visto ningún proyecto que se quiera lanzar. A lo mejor estaba hablando de la Ley de Presupuesto, que ya tiene incorporadas este uso del FEF. Como un proyecto aparte, la verdad es que lo dudo.

El otro tema es para qué vas a usar esa plata. Si hay un terremoto y usas la plata del FEF en dos años, ahí no tiene mucho sentido que te bajen el grado de inversión, pero si lo quieres para hacer un tren bala, ahí sí te diría que es complicado.

Julio Velarde dijo hace dos semanas que sería bueno retrasar la próxima bajada de Impuesto a la Renta (IR), a darse el 2017. ¿Eso podría deteriorar más las cuentas del fisco?
Creo que la rebaja de IR es una medida que ya está en el mercado. Tiene toda una lógica que es equipararnos a los estándares internacionales. Creo que de alguna forma el mercado ya interiorizó esta medida y lo lógico es que el Gobierno que asuma también la interiorice. En realidad no tendría que hacer nada porque la ley te dice cuál es la trayectoria de la reducción.

Eso es independiente de otras propuestas tributarias que traen los candidatos presidenciales bajo el brazo…
Hay propuestas de bajar el IGV, crear regímenes especiales, usar el FEF. Esto es muchísimo más grande que el tema del IR. Ahí es donde los candidatos tendrían que hacer un poquito más de números para ver qué tan factibles son estas medidas. Yo quisiera ver esto como grandes lineamientos de lo que se quiere hacer, pero que no son propuestas específicas y concretas.

Yo diría que, una posición muy personal, es que la medida del IR ya se dio, ya está interiorizada y hay que seguir adelante; y tener mucho cuidado con estar prometiendo otro tipo de medidas que sí nos podrían generar algún desequilibrio fiscal en el futuro.

El próximo año se prevé que el déficit pueda llegar hasta 3% del PBI. ¿Preocupa llegar a esa barrera?
Ese mayor deterioro de la cuenta fiscal está en el rango manejable y es algo que está previsto e interiorizado. Por ese lado no me preocupa tanto. Sí se podría deteriorar la situación fiscal, pero el tema es que no hay que entrar en pánico por eso. Está previsto, es sostenible y hay capacidad de gasto. No es una situación grave para nada. Al final, es la política contracíclica que se está haciendo.

¿Hay algún candado para evitar que el próximo Gobierno se aleje de la regla fiscal estructural de 1% del PBI?
La ley te dice que cada nuevo Gobierno tiene que hacer una declaración de política y decir cuál es el déficit estructural con el que va a vivir por los próximos cinco años. La ley está dando la facultad al nuevo Gobierno que dicte esta senda.

Legalmente no hay obstáculo para que el próximo Gobierno la cambie. Eso es bueno porque no estás atado a nadie y cada uno va a definir. Al final, será la gente la que juzgue si es una política realista o si es una locura.

Algunos analistas prevén que la economía esté aún más débil en el 2016, y podría crecer menos de 1%. ¿Cuánta presión pondría ese escenario sobre las cuentas fiscales?
Definitivamente, si la economía crece 1%, el déficit fiscal va a ser mucho mayor. Es una cosa matemática. Lo bueno es que el Ministerio de Economía tiene instrumentos para ir monitoreando este tema, porque la Ley de Presupuesto te autoriza un máximo de gasto. No te obliga a gastar todo lo presupuestado.

El MEF tiene todas las herramientas para ir morigerando el aumento del gasto para que el déficit precisamente no suba más allá del 3%. Ya sería labor del ministro hacer un manejo apropiado de las cuentas fiscales para no superar el déficit del 3%. Hay estrategias para hacerlo.

¿Eso significa que habría que priorizar la salud de las cuentas fiscales sobre el rol contracíclico de la política fiscal?
Habría que ver por qué está creciendo 1% la economía, si es un tema coyuntural o algo estructural y es justificable que crezcas 1%. Si no pasa nada raro, yo dudo que se crezca 1%.

Si es algo coyuntural y sé que en el 2017 voy a rebotar otra vez al 4%, entonces puedo tener un déficit de 4% y no pasa nada.

¿Y si fuera algo estructural?
Si es algo estructural y nadie sabe por qué la economía aterrizó en 1%, que en términos per cápita sería negativo, eso es sumamente preocupante. Habría que ver cuál es el causante de ese 1% para ver cuál es la respuesta.

Con todos los riesgos, llama la atención que un candidato como Pedro Pablo Kuczynski proponga importantes reducciones de impuestos. ¿Le parece que logrará el objetivo de ampliar la base tributaria con menores tasas?
Primero, como concepto teórico, me parece apropiado. Lo ideal es que todos paguemos menos impuestos, pero todos y no solo el grupito que paga ahora.

Pero el papel es una cosa y la realidad es otra…
En la práctica, dadas las circunstancias, a mí me daría mucho miedo sobre todo bajar el IGV, sin que tenga evidencia de que ya están repuntando mis impuestos por el lado de la ampliación de la base.

¿Cuál sería la fórmula?
Si yo quiero bajar el IGV, crearía una regla que me diga que, en la medida que verifique que mis impuestos están aumentando porque tengo más contribuyentes o tengo menos evasión, voy bajando el IGV expost. Apostar a que, por bajar el IGV automáticamente la recaudación va a crecer, sí me parece una apuesta sumamente riesgosa.

Hay una serie de propuestas políticas arriesgadas, pero no parecen generar mucho nerviosismo como pasó en el 2011. ¿Es que esta vez no les creen a los candidatos?
Eso es lo que está pasando. La gente dice que se propone solo porque estamos en elecciones, pero luego van a hacer otra cosa. Eso está mal también, porque si yo voy a votar por alguien es porque quiero creerle a esa persona.

En la CADE nadie salió preocupado. Todo el mundo confía en que la economía se va a manejar bien. El tema es que cada cinco años la situación cambia y ahora la presión es mucho más grande. Ahora hacer una promesa es más costoso que hace cinco o 10 años, la gente te la va a cobrar.

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“No retacearía un solo sol para implementar el régimen del Servicio Civil”

*¿Con la implementación del régimen Servir el 2016 subirá el gasto en remuneraciones? *
Por supuesto, yo participé mucho en esa reforma y no es por nada, pero es la reforma que hacía falta en el sector público. Hemos dado el primer paso, hemos aprobado una ley, ahora queda lo más difícil que es implementarla y para eso tenemos varios años.

¿Han calculado cuánto costaría la implementación el próximo año?
Cuando hicimos el cálculo en su momento la implementación del régimen podía costar poco más de S/. 3,000 millones en el lapso de cinco o seis años. El primer año pusimos S/. 500 millones y el segundo año S/. 800 millones en las reservas de contingencia. El tema es que ha habido demoras en la implementación de la ley y eso al final no se ha gastado. Para el próximo año se tiene una previsión de S/. 500 millones u S/. 800 millones.

¿La coyuntura de menores ingresos complica la implementación de Servir?
Yo supondría que sí, cuando ideamos esto la situación era distinta, ahora la situación es complicada. Pero de eso se trata hacer economía, ver cuáles son las prioridades y para mí esta es una prioridad. La situación fiscal es distinta, pero la implementación de esta reforma ni siquiera la tocaría, no retacearía ni un solo sol para poder implementar el régimen del Servicio Civil.

¿La pone en riesgo?
Yo creo que no, cuando hicimos las proyecciones, que era mucho más que el Servicio Civil, era la reforma de los militares y policías, médicos, educación, jueces. Hicimos un ejercicio de sostenibilidad y esto entra dentro de lo que se puede financiar. Si por algún motivo la situación fiscal no es la misma, esto es lo último con lo que yo me metería. Esta es una reforma que ha tardado 25 años en hacerse.

Ya no puede parar…
Para mí es uno de los grandes legados que va a dejar este Gobierno y que lamentablemente solo hemos dado el primer paso, pero aún falta muchísimo por hacer. La implementación nomás va a durar cinco años.

OTRODIGO
Cautela con nuevo proyectos de APP
El actual director del BCR, Carlos Oliva, dijo que se debe ser muy cauteloso en materia fiscal con los nuevos proyectos de asociación público-privada que se presenten e incluso realizar una revisión profunda, para no comprometer los recursos del Estado.

“Dada la situación fiscal que tenemos yo lo vería con muchísimo cuidado y perdería mucho tiempo haciendo un análisis a fondo en los proyectos, por más que me critiquen, porque ya la experiencia nos dice que solo con las factibilidades nos cuesta mucho más de lo proyectado”.

HOJA DE VIDA
Cargo anterior: Viceministro de Hacienda y actual director de la maestría de Gestión Pública de la Universidad del Pacífico.
Educación: Economista de la Universidad del Pacífico. Tiene una maestría en Economía y candidato a doctor (Ph.D.) en Economía por Georgetown University.