Las ciudades candidatas a ser la nueva capital financiera de la Unión Europea

FOTOGALERÍA. El Brexit ha dejado a la Unión Europea sin Londres. Pero, aún más importante, la ha dejado sin capital financiera. Ante la inminente salida británica del bloque europeo, estas son las ciudades que pugnan por ser el nuevo centro económico y financiero de la Unión Europea, y por qué no, del mundo.

Barcelona: Esta ciudad cuenta con excelentes restaurantes, cafés, vida nocturna y proximidad a las playas del Mediterráneo, además de un buen aeropuerto. Sin embargo, sus debilidades es el bajo conocimiento del inglés de sus habitantes. Solo el 22% de los españoles saben suficiente inglés como para poder sostener una conversación.
Milán: Es el centro financiero de Italia, cuenta con excelentes restaurantes y quizá la mejor oferta de tiendas en el mundo. Sin embargo, tiene dos problemas: no es suficiente el nivel de fluidez en el idioma inglés de sus habitantes, el clima comercial no es el mejor y sus dos aeropuertos principales necesitan una remodelación con urgencia.
Varsovia: El principal atractivo de Polonia es que cuenta con una legislación laboral flexible, un clima comercial favorable, una población tanto trabajadora como bien educada y un costo de vida bajo. Varsovia recibiría a los profesionales financieros con los brazos abiertos, en contraste con muchas ciudades europeas con más recursos. Sin embargo, ocupa un lugar muy bajo en el índice de calidad de vida de Mercer y tiene una oferta limitada de vivienda de lujo.
Luxemburgo: Es, además de un paraíso fiscal, la sede del Banco Europeo de Inversiones y del Tribunal de Justicia de la Unión Europea. Por otro lado, cuenta con un nivel socioeconómico bastante alto y su población es la más políglota de Europa. No obstante, ocupa un lugar bajo en la clasificación de clima comercial del Banco Mundial y no cuenta con el mejor de los aeropuertos europeos. Además, la población del país es de 576,000 habitantes, mientras que solo en el sector de servicios financieros de Londres hay más de 360,000 empleados.
París: Es la ciudad más atractiva de la Unión Europea en cuestión de cultura. Su población regional de 12 millones es la única que se equipara a la de Londres. Sin embargo, solo el 39% de los franceses hablan inglés con fluidez. París es una de las ciudades más caras de Europa después de Londres, y está en el lejano lugar 37 en el índice de calidad de vida de Mercer. Por otro lado, el presidente François Hollande intentó aprobar un “impuesto sobre la riqueza” del 75%, que provocó un éxodo de ciudadanos franceses ricos antes de que Hollande desistiera de su propuesta.
Dublín: Es una ciudad encantadora, con buenos restaurantes, buen teatro y vida nocturna. Ofrece muchas de las ventajas de Londres, pero es mucho menos cara. Tiene una clasificación alta por la facilidad con que se hacen negocios y es una de las capitales europeas más entusiasmadas ante la posibilidad de atraer personas talentosas con sueldos altos de Londres. La principal desventaja de Dublín es su población relativamente pequeña (1.8 millones de personas en el área metropolitana) y la falta de infraestructura. Además, Dublín está lejos del resto del resto de países de la UE y no cuenta con un tren directo a Europa.
Viena: El 73% de la población de Austria habla con fluidez el inglés; en términos de la facilidad con que se hacen negocios, está un lugar detrás de Irlanda. Tiene un aeropuerto excelente y la mayoría de los vuelos están a tiempo. Al igual que París, en Viena se respira la atmósfera de una capital mundial, pues lo fue hasta que Austria perdió su imperio tras la Primera Guerra Mundial. No obstante, hoy en día no es una capital financiera importante.
Frankfurt: Es la capital financiera de Alemania y sede del Banco Central Europeo. Ocupa los primeros lugares en el índice de facilidad para hacer negocios, aunque la legislación laboral de Alemania es bastante rígida. Su aeropuerto se encuentra al lado de una moderna terminal ferroviaria que conecta con todas las ciudades importantes de Europa, y su población de 2.5 millones podría absorber un gran flujo de profesionales financieros. Sin embargo, algunos creen que Alemania ya tiene demasiado. Además, Frankfurt es considerada una ciudad aburrida por su falta de vida nocturna o cultural.
Ámsterdam: El 90% de holandeses habla inglés fluido. Cuenta con las mejores escuelas de Europa, y muchas son angloparlantes. Tiene una atractiva vida nocturna y una actitud cosmopolita y tolerante. Cuenta con uno de los mejores aeropuertos de Europa y una excelente red ferroviaria que la conecta con las principales capitales europeas. Ámsterdam es la capital financiera y política de los Países Bajos. No obstante, por la crisis financiera, los holandeses han impuesto a los bonos de los banqueros un tope del 20% de su salario anual, mucho más drástico que el impuesto por la Unión Europea.

Por: Redacción Gestion.pe