CIDH visita zonas de Amazonía peruana contaminadas por derrames de petróleo

La delegación de la CIDH está integrada por el relator de la Comisión para Perú, Paulo Vannuchi, y personal de la secretaría ejecutiva de la Comisión, que esta semana celebra en Lima su 163 período de sesiones.

Por: Redacción Gestion.pe

(EFE) La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) visitará los territorios de comunidades indígenas contaminados por los derrames de petróleo ocurridos durante los últimos años por fugas en el Oleoducto Norperuano, anunció en un comunicado.

La visita se realiza este sábado y domingo en las comunidades nativas de Chiriaco, Cuninico y Morona, situadas en las regiones selváticas de Amazonas y Loreto, en el norte y noreste, respectivamente, del territorio peruano, para recabar información sobre los posibles derechos humanos vulnerados a los nativos.

La delegación de la CIDH está integrada por el relator de la Comisión para Perú, Paulo Vannuchi, y personal de la secretaría ejecutiva de la Comisión, que esta semana celebra en Lima su 163 período de sesiones.

Los acompañarán funcionarios de los ministerios de Justicia y Derechos Humanos; de Cultura, Vivienda, Construcción y Saneamiento; de Energía y Minas, y de Salud.

También participa personal del Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA) y representantes de la petrolera estatal Petroperú, operadora del Oleoducto Norperuano.

La visita se realiza por invitación de los líderes de las comunidades indígenas afectadas, quienes denunciaron la contaminación de sus territorios ante la CIDH durante su 158 período de sesiones, celebrado en junio del 2016 en Santiago de Chile.

Durante la audiencia, los agraviados relataron que en la zona hubo 40 vertidos de petróleo en los últimos 20 años, la mitad de ellos en los últimos cuatro años.

Los derrames contaminaron supuestamente los ríos y los bosques, y eso privó a los nativos de alimento y agua, pues su principal fuente de alimentación es la pesca y la caza.

Los indígenas de la etnia Wampi denunciaron en esa sesión la ausencia de atención médica por parte del Estado ante las enfermedades que también causaron en la población los vertidos de crudo.

Petroperú reanudó este año el bombeo de petróleo en el Oleoducto Norperuano tras pasarse más de un año paralizado desde febrero del 2016 por mandato del Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería (Osinergmin), decisión tomada después de dos derrames que vertieron al menos 3,000 barriles de petróleo a ríos de la Amazonía.

Durante el resto del año pasado se produjeron más de diez derrames causados por “atentados” de terceros contra la instalación, según Petroperú.

El Oleoducto Norperuano, operativo desde 1977, transporta el petróleo extraído en la selva peruana hasta el océano Pacífico, donde es embarcado en buques petroleros, a lo largo de un trayecto de 854 kilómetros de tuberías.