Angus Deaton: Un Nobel de economía que reniega del PBI y los objetivos de la ONU

El ganador de esta edición del premio no está exento de polémica por sus teorías sobre las ayudas internacionales y la corrupción que estas generan en los países en desarrollo.

Por: Diana Mujica Maguiña

Angus Deaton es el Nobel de economía 2015. Como ya es usual se trata de un intelectual que trabaja para una universidad estadounidense: Princeton. El académico tiene la nacionalidad británica y de EE.UU. y es de origen escocés.

“No me desperté esta mañana pensando que recibiría una llamada telefónica (…) Sabía que mi nombre estaba en una lista en la cual hay muchos, por lo que nunca pensé que fuera algo probable”, dijo en conferencia de prensa sobre la clásica llamada que la Real Academia de Suecia hace a los ganadores de este premio .

Deaton es un intelectual conocido en su campo por sus teorías polémicas que incluyen una diatriba contra el PBI como indicador de qué tan próspera es una nación.

Mucha ayuda
El académico también cree que la ayuda externa excesiva puede tener consecuencias no deseadas, ya que puede conducir a la corrupción y crear tensiones sociales entre las élites gobernantes y el público.
En su libro de 2013, The Great Escape, formula dos ideas concretas. La primera consiste en limitar la cantidad de la ayuda exterior en cada país.

La segunda busca impulsar una “agenda de los bienes públicos globales”, que busca que más dinero de la ayuda foránea se destine a hacer frente a problemas de larga data como las enfermedades mortales, incluso si esto significa financiar más investigación en el mundo rico.
“Estoy a favor de dar dinero no sólo en África, sino para África”, dice Deaton

Medición de la Pobreza
Este mes, el Banco Mundial revisó la línea oficial de pobreza, empujándola hacia arriba de US$ 1,25 por día a US$ 1,90. Deaton, un crítico de larga data de la línea de pobreza, acepta que es una mejoría, pero se mantiene escéptico.

“Centrarse en el número de personas que están por debajo de la línea es como perseguir a un unicornio por el bosque”, le dijo al Financial Times. “No estoy seguro de que es prudente que el Banco Mundial se comprometa tanto a este proyecto”.

Y le quedó viada para lanzar todavía más dardos: criticó a los 17 “objetivos de desarrollo sostenible”, un conjunto de objetivos e iniciativas para reducir la pobreza promovida por la ONU. “Yo no soy un gran fan, no hay forma de medirlos. Mucho de esto es sólo gente tratando de sentirse mejor consigo misma”.

Razones
“Para elaborar políticas económicas que promuevan el bienestar y reduzcan la pobreza, debemos comprender en primer lugar las opciones individuales de consumo. Angus Deaton, más que nadie, mejoró esta comprensión”, explicó la Real Academia de Suecia de las Ciencias al anunciar el nombre del premiado.

Las investigaciones de Deaton, “al poner de relieve la relación entre las opciones individuales y sus efectos en el conjunto de la economía, contribuyeron a transformar la macroeconomía, la microeconomía y la economía del desarrollo”, agregó el jurado de los Nobel .

Su galardón, explicó el comité Nobel, es un reconocimiento a tres grandes aportaciones.

En los años 80, elaboró junto a su colega John Muellbauer el concepto “de sistema casi ideal de demanda” (AIDS, por sus siglas en inglés), que estudiaba el comportamiento de los consumidores.

En los 90, estudió el vínculo entre consumo e ingresos. Y posteriormente midió los estándares de vida y pobreza en países en desarrollo, mediante una metodología de encuestas en hogares.

Esa metodología permitió arrojar nueva luz sobre la relación entre ingresos e ingesta de calorías o sobre la discriminación de género en el seno de las familias.

Gracias a los trabajos de Deaton, “la economía del desarrollo pasó de ser un campo teórico de datos acumulados a un campo empírico, basado en datos individuales detallados”, subrayó el jurado.