Ampliación del Fondo Latinoamericano de Reservas será un apoyo financiero para la región

Según un informe de la Cepal, esta ampliación significaría un total de US$ 9,000 millones para el fondo, equivalente al 1.4% del total de reservas internacionales de los países miembros.

(Foto: América Economía)

Por: Redacción Gestion.pe

Actualmente el Fondo Latinoamericano de Reservas (FLAR) está conformado por Perú, Bolivia, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Uruguay, y Venezuela, pero la viabilidad y desafíos de ampliar el FLAR a países como Argentina, Brasil, Chile, México y Paraguay, significaría un apoyo financiero a las balanzas de pago de la región.

La adhesión de los países antes mencionados ampliaría el fondo en un tamaño total de casi US$ 9,000 millones, equivalente al 1.4% del acervo total de reservas internacionales de los 12 países considerados.

Para evaluar una ampliación de dicho fondo debe analizarse si existiría una relación simultánea de problemas de balanza de pagos entre los países miembros. En efecto, esta no existe, según un estudio elaborado por la División de Financiamiento para el Desarrollo de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

El estudio hizo una distinción entre países grandes, medianos, y pequeños. Entre los grandes consideró a Brasil, México, Argentina, Colombia, Venezuela, Perú y Chile, y entre los países pequeños a Ecuador, Costa Rica, Uruguay, Bolivia y Paraguay.

Los resultados obtenidos indican que, en general, no constituye una relación simultánea de problemas de balanza de pagos entre los países. Sin embargo, de existir alguna simultaneidad, esta se produciría entre los países de menor tamaño (pequeños).

Este resultado es evidencia en favor de la viabilidad financiera de una ampliación del fondo, ya que las necesidades de financiación que pudieran presentar los países de menor tamaño son naturalmente de magnitudes más manejables para el fondo.

Además, el informe señaló que una eventual simultaneidad en las pérdidas de reservas internacionales podría ocurrir por parte de los países pequeños, cuyas necesidades de liquidez siempre son de magnitudes más manejables a comparación de los países grandes y medianos.